La autoestima es la base de poder conseguir nuestros sueños. Si no te quieres lo suficiente y esperas que alguien te de la motivación o el impulso que te hace falta para conseguirlo, tal vez nunca lleguen. La única que puede cambiar tu vida eres tú. Decide empezar de nuevo. Si te caíste, sacúdete las rodillas, levántate y vuelve a comenzar.

La motivadora Mayte Sepúlveda, @holamaytte, durante una conferencia en Santo Domingo, República Domicana, ofreció nueve herramientas para quererte más y elevar tu autoestima:

1 Aprende a sentirte a gusto contigo misma, mírate en el espejo, reconoce la imagen proyectada y siéntete a gusto con lo que ves. Di a ti misma “me gusta mi cabello, mis ojos, mis piernas, mi voz, mis manos”. Más allá de lo físico, reconoce tus valores, tus aptitudes: “soy inteligente, responsable, ubicada, buena amiga, buena hija, tengo buenos sentimientos de gratitud”. Reconoce la  parte positiva de ti.

2 Sonríe, aunque estés en un momento de dificultad y te parezca que no tienes ningún motivo para hacerlo. Pero sonreír hace que se muevan varios músculos de tu rostro y eso envía señales al cerebro para transformar tu estado de ánimo.

3 Deja el pasado atrás, no puedes seguir arrastrando recuerdos de lo que te hicieron, de lo que te pasó, de lo que perdiste, de lo que sufriste, porque aunque haya sido intenso o doloroso, ya pasó. No puedes seguir siendo una víctima eterna de ese pasado. Supéralo y dile a tu mente que ahora vas a construir la vida que deseas.

4 Perdona a la gente que te hizo daño. Vacía el contenedor interno de esas emociones o sentimientos que están ahí represados haciéndote daño. Perdonando te liberas a ti misma.

5 Pasa la página, que te enriquezca como ser humano lo que aprendiste, lo que descubriste que podías cambiar y mejorar, porque ahora podrás protegerte más a ti misma, podrás estar más preparada para afrontar la vida. Así estarás abierta a una nueva oportunidad, porque las oportunidades llueven sobre nosotros constantemente. Lo que hace que unas personas las tomen y otras no es que las primeras están atentas, están preparadas, las están esperando; mientras que las otras están abrumadas, angustiadas, atemorizadas, cansadas, agobiadas por el peso de la vida cotidiana. Procura estar más ligera de equipaje para hacer uso de las oportunidades en la vida.

6 Establece un límite sano, especialmente en aquellas relaciones o situaciones en las que estás siendo víctima o injustamente tratada. Hasta dónde y hasta cuándo le permites a los otros que te traten en forma inadecuada. En este aspecto, a veces puedes sentirte atemorizada e incapaz de hacerlo; entonces, busca ayuda a través de un amigo, un familiar, un maestro, un profesional. Confía y date la oportunidad de cambiar la situación.

7 Aprende a decir que NO, de vez en cuando hace falta que digas que no para que no estés abrumada, para no resistir, para que vivas más liviana. Podrás sentir culpa y decir «pobrecitos los demás», pero decir que “no” te libera. Prueba con “me encantaría, pero no puedo”; “me encantaría, pero no tengo tiempo”, “estoy ocupada”, “tengo que descansar”.

8 Encuentra el tiempo de calidad para recargar tus baterías esenciales; no todo puede ser trabajo, obligaciones, ocupaciones y compromisos. Tiene que haber espacio para las actividades que recarguen tus baterías, las que te distraen, las que te divierten, que te enriquecen, te hacen reír, te conectan con los mejores sentimientos. Son los momentos que hacen que tu vida valga la pena y tenga sentido. Que te ayudan a tener energía y salir a enfrentar la vida con mejor actitud.

9 Piensa de manera positiva, muchas están entrenadas para ser pesimistas, para pensar en negativo, y cuando alguien te dice ‘que negativas estás’, respondes “lo que soy es realista”. La única persona que puede hacer cambiar las cosas eres tú, con tu manera de pensar. Abre una brecha, extiende tu horizonte y piensa que tú puedes. Cuando empiezas a cambiar tu manera de pensar y alineas tus sentimientos con ese pensamiento, ganarás la certeza y la confianza de que sí puedes y tu actitud cambia.

Empieza por reconocer cuáles son tus cualidades y talentos, a veces creemos que eso es egoísta. Si no te reconoces como eres, si no te reconectas con tus sueños, quién lo va a hacer. No sigas esperando el reconocimiento ni la aprobación de los demás.

El proceso de transformarte a ti misma es lo que te permite cumplir tus sueños.

Repítete “soy un ser humano especial”, “soy única”.

Tu felicidad no depende de otros, depende de ti misma, de lo que sientes y piensas. De cómo te encuentras contigo misma. Ten voluntad para comenzar a impulsar los cambios.

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