Como que hay días que la motivación anda por los suelos, la energía otro tanto y queda lejos ese día en que nos comprometimos con nuestro cuerpo y su transformación. Te dejo una manera de motivarte que será el boost que necesitas para no abandonar el ejercicio en esos días.

«Cuando falta la motivación, entra al quite la disciplina»

The Real World, Pinterest

Estaba triste, después tomé café y salí a correr. Me siento mejor ahora.

Monitor The Beat

Cuidadito con cómo te hablas

Para la psicoterapia es importante que revisemos el diálogo interno, esas conversaciones que sostenemos con nosotras mismas. Es importantísimo QUÉ nos decimos, pero es igual -o yo diría un tanto más relevante- CÓMO nos lo decimos. Cuentan tanto el tono como las palabras utilizadas, pero lo decisivo, muchas veces sucede desde la forma como lo hacemos.

Cómo no

Si por ejemplo nos motivamos desde lo negativo o autoritario, quizá nos funcione un par de veces, pero no será muy diferente de cuando eras niña y te gritaba tu profesor de Educación Deportiva… para luego ver con qué mañas te escapabas de esa clase o te hacías guaje con las repeticiones.

  • Desde el regaño: ¡ándale carajo!, ya párate floja, vas pésimo
  • A punta de reclamos: no se puede contigo, desquita esas alitas y pastel
  • Auto amenaza: fracasar es lo tuyo, jamás lo lograrás, si no vas no cenas
  • La exigencia: apenas es martes y toca, no estás para descansos, apúrate
  • O el peor de todos, desde el insulto: cerda, gorda, huev* y demás piiiii
Lynet Van Deventer Pinterest

«Si lo intentas y fallas, felicitaciones, la mayoría de las personas, ni siquiera lo intentan»

Monitor the Beat

Cómo sí

Poniendo el foco en lo que sí hacemos bien, por pequeño que al principio parezca y desde la benevolencia a sí mismos. No quiero decir con esto que no te exijas disciplina o compromiso ni que te la pases dándote permisos que solo sabotearán tu meta. Simplemente, quiero hacer hincapié en el auto diálogo que finalmente es un reflejo de la relación que cada quien tiene consigo mismo.

  • Con humor: ¡una repetición más, no menos, como cinco!
  • Auto negociación: a desquitar las carnitas de ayer chiquita, ¿queremos una copita el fin?
  • Desde la felicidad: sonreír y saber que se es más feliz de hacer (aunque sea poco o la mitad) que el sentimiento de derrota al optar por el no al 100%.
  • Con disciplina: ya lo decíamos, cuando la motivación se fuga, es su hermana disciplina quien hace gala de su presencia esos días. Es más forzada, sí claro, pero vale la pena, a largo plazo se vuelve hábito.
  • Desde el agradecimiento: a ti mismo, ¡claro!, pero también a tu profesor que se conecta al zoom, a tu entrenador que madruga, a tu mamá que te regaló esos tenis, a tu hermano que te acompaña, a tu amiga que te anima, a la señora que limpia el salón, etc…
Anel Gamiño, Pinterest

Esperamos que te funcione, si tienes algún otro tip para motivarte esos días en los que quieres abandonar el ejercicio, compártelo con la comunidad KENA en los comentarios de aquí mismo.

Lee más tips puntuales para los días cuando la motivación nos abandona.

Comparte tu opinión