Cada año celebramos a papá con regalos, abrazos y su comida favorita; pero el obsequio más poderoso que podemos darle (y que puede darse él mismo) es información para vivir más y mejor. Hoy queremos aprovechar para hablar de algo que pocos mencionan: la diabetes, el consumo de azúcar y como hacer pequeños cambios que mejoran la calidad de vida de las personas.
La diabetes tipo 2 es una de las enfermedades más prevalentes en hombre adultos, y lo más preocupante es que muchos viven con ella durante años sin saberlo. “El consumo excesivo de azúcar en alimentos o bebidas como refrescos o jugos, es uno de los principales factores de riesgo. No se trata de eliminar el gusto por lo dulce en la mesa, sino de tomar decisiones conscientes”, comentó Erika Ruis, nutrióloga y Healthcare Marketing Manager de Splenda® LATAM
“De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2022, en México, el 18.3% de la población adulta padece diabetes, y gran parte de estos casos, específicamente hablando de Diabetes Tipo 2, son prevenibles con un estilo de vida saludable y activo”, agregó.
Exceso de azúcar
¿Cómo reconocer el exceso de azúcar?
El cuerpo envía señales cuando el azúcar en sangre está elevado de forma crónica, e identificarlas a tiempo puede marcar la diferencia, aspectos como sed excesiva y necesidad frecuente de orinar, fatiga constante, visión borrosa o cambios frecuentes en la visión, heridas que tardan en sanar, se deben monitorear de manera constante y consultar con un médico.
La detección temprana de la enfermedad cambia completamente el pronóstico.

Diabetes tipo 2
6 formas ocultas en las que consumimos azúcar
“Yo no como dulces, ¿por qué tengo elevado el azúcar?”, es una frase clásica de papá, pero es importante destacar que el azúcar no siempre viene en forma de pastel o caramelo. Muchas veces se esconde en alimentos que consideramos saludables o neutros. Estos son los principales culpables:
- Jugos naturales. Aunque suenen saludables, un vaso de jugo de naranja recién exprimido puede tener tanta azúcar como un refresco. Al licuar o exprimir la fruta se pierde la fibra y, por lo tanto, el azúcar se absorbe de manera más rápida.
- Aderezos, salsas o condimentos. La gran mayoría de estos complementos contienen azúcar añadida en grandes cantidades.
- Pan de caja y productos “integrales” industriales. Muchos panes comerciales, incluso los etiquetados como integrales, llevan azúcar o jarabe de maíz entre sus primeros ingredientes para mejorar el sabor o textura.
- Yogurt con sabor o cereales de desayuno. Un yogurt con fruta puede tener entre 15 y 25 gramos de azúcar añadida. Los cereales de caja, incluso los presentados como “saludables”, suelen ser de los alimentos más azucarados del supermercado.
- Café y bebidas “gourmet”. Un café latte con saborizante o una bebida de temporada puede contener entre 30 y 50 gramos de azúcar, lo que por sí solo supera el máximo recomendado por la OMS.
- Embutidos y alimentos procesados salados. Las carnes frías, la mortadela, el jamón enlatado y las sopas instantáneas suelen incluir azúcar como conservador y potenciador de sabor. El azúcar en alimentos salados pasa completamente desapercibido.
Pero ¿qué podemos hacer? Prestar una mayor atención a la lista de ingredientes y las tablas nutrimentales de los productos que consumimos.

Azúcar en jugos naturales
El poder de decidir: salud femenina y masculina frente al reto del azúcar
Como mujeres, solemos ser el pilar de bienestar en nuestros hogares. Cuidamos la alimentación de nuestra pareja e hijos, pero ¿qué sucede con nuestra propia salud? La información compartida sobre la diabetes tipo 2 y los riesgos del azúcar oculto no solo es vital para los padres; es un llamado a la acción necesario para nosotras.
Muchas veces, nuestro ritmo de vida acelerado —entre el trabajo, la gestión familiar y las responsabilidades sociales— nos lleva a caer en la trampa de los alimentos ultraprocesados bajo la etiqueta de «prácticos» o «saludables». Consumimos aderezos, yogures de sabor o cafés de camino a la oficina sin notar que estamos excediendo, con creces, el límite diario de azúcar recomendado. Este consumo silencioso es un factor determinante en el desarrollo de la resistencia a la insulina y la diabetes, condiciones que, aunque prevenibles, requieren de una atención proactiva.
El autocuidado comienza con la lectura crítica de etiquetas y la toma de conciencia. No se trata de privarse de placeres, sino de hacer sustituciones inteligentes: optar por frutas enteras en lugar de jugos, preparar vinagretas caseras o elegir endulzantes de bajas calorías para nuestras bebidas.
Educarnos y transformar nuestra despensa no es un acto de restricción, sino un regalo de longevidad para nosotras mismas. Al priorizar nuestra salud metabólica, no solo evitamos enfermedades crónicas, sino que también nos convertimos en el ejemplo vivo de que un estilo de vida saludable y consciente es el mejor legado que podemos construir. La detección temprana y el cambio de hábitos son las herramientas más poderosas de la mujer actual para garantizar su bienestar presente y futuro.
El día del padre es una oportunidad perfecta para invitar a papá (y a toda la familia) a adoptar hábitos más saludables. No se trata de imponer una dieta estricta, ni de renunciar a lo dulce. Se trata de pequeñas decisiones diarias que sumadas construyen hábitos saludables. Te invito a compartir este post a todas tus amigas y correr la voz de este interesante tema. Recuerda que Kena siempre estará en todas las tendencias ayudándote a tomar decisiones. Síguenos en nuestras redes sociales, y está al tanto de lo más top y actual.

Regalo para papá
Fuente: Splenda, modificado por Mariel Gadaleta
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