Netlog

Hoy es el Día Internacional del Beso y queremos dedicar esta nota a todas las mujeres que hace tiempo que dejaron de besarse con su pareja.

¿Por qué nos dejamos de besar?

Las parejas que llevan mucho tiempo juntas pasan por diferentes etapas en la relación; sin embargo, esto JAMÁS será pretexto para que la pasión se termine. Al menos así lo dice el psicólogo Jon Ibañez Ámez. “Si la pasión se enfría es porque hemos permitido que así sea. Y es algo muy preocupante, porque sin sexo, que nadie se engañe, no hay pareja. Habrá convivencia, quizás cariño y puede que también amor… pero no hay una relación de pareja. Y lo más curioso es que ponerle remedio es mucho más sencillo de lo que parece”.

Los besos son, sin duda, esa chispa que ayuda a encender la pasión, son el coqueteo amoroso y profundo que, de una u otra manera, nos lleva a lugares maravillosos, (¡ojo! no siempre…), pero que en la mayoría de los casos lo tenemos posicionado en nuestra memoria. Pero como dice Ibañez, la pasión, el deseo y los besos deben trabajarse.

Comienza por la intención

Trabaja en equipo, comunícate con tu pareja y pongan el tema en la mesa. Planteen el tema ¿Qué podemos hacer y qué estamos dispuestos a dar para que la pasión regrese? Estamos seguras que de aquí saldrán cosas muy buenas, pero, sobre todo, comenzarán por lo más básico, la comunicación de un tema que les compete a los dos.

Ojos vendados

¿Y si fortalecemos la química del beso? Emula el famoso programa Kiss Bang Love, que trata de una mujer que besa a muchos hombres con los ojos vendados y encuentra a la pareja que más le resulte atractiva con el beso. Vendarte los ojos es un trabajo muy enriquecedor para que las parejas comprueben que la química de besar existe y es sorprendente. Inténtalo con tu pareja y bésense con los ojos vendados.

Besar si sexo

Muchas parejas creen que los besos están relacionados con tener sexo y no solo no es así, sino que esto imposibilita dar el paso de besarse. Besarse no es solamente querer tener sexo, quizás sí, pero es importante que se acostumbre a besarse sin siempre condicionar el deseo de hacer el amor.

El arte de besar

En 1936, Hugh Morris escribió un pequeño panfleto ilustrado titulado El Arte De Besar (The Art Of Kissing), en el que dirigía a los jóvenes amantes a través de diversas técnicas, trucos y métodos de besos “efectivos”, incluyendo variedades tales como “el beso espiritual”, “el beso pellizco”, “el beso de dolor”, “el beso sorpresa”, “el beso de la pestaña” y “el beso de alma francesa”, así como consejos sobre cómo prepararse para besar y cómo acercarse a una chica.

Ejemplo de “El beso baile”

Una manera muy agradable de besar la encontramos en el “beso de baile”. Aquí, de nuevo, es la cercanía de los cuerpos de los participantes que se suman a la diversión.

¿Qué más podría pedir un par de amantes que una pista de baile en penumbra, los ritmos de un vals, los brazos alrededor de ella, sus jóvenes cuerpos ansiosos besándose en un sinfín de lugares excitables, al mismo tiempo que sus mejillas se reúnen en brillantes movimientos aterciopelados?

Los besos que más gustan

Un estudio español revela los besos que más gustan:

  1. Con mariposas en el estómago: sin duda, esos besos que te dan la sensación de que son es algo más que un beso. Esos nos encantan.
    2. Con arrebato, mucho mejor. Sí, nos gustan los besos en los que se muestra apasionado.
    3. En el tacto está la clave: Es decir, si al besarle notas sus labios tiernos y suaves, no puedes pedir más.
    4. Y las manos donde deben. Porque, ¿qué mejor que nos coja suavemente la cabeza, mientras junta sus labios con los nuestros?
    5. Con chispas. Y cerrando el ránking, nos encantan esos besos en los que saltan chispas y es el presagio de que podría dar lugar a algo más que un tierno beso.