La vida está llena de momentos que se quedan impresos en alguna parte de nosotros, y que al paso de los años el recordar esos eventos revives emociones que te hacen sentir tanto. Creo que la música es un excelente recordatorio de momentos vividos y emociones sentidas.

Hace unos días manejaba en carretera -lo que disfruto profundamente y procuro hacer seguido- y es un tiempo en el que me doy la oportunidad de disfrutar canciones (variadas o una, sola mil veces), álbumes (muchas de un solo artista), historias (podcast o audiolibros), ¡tanto para escuchar!

Muchas veces prefiero la música, siempre es una gran compañera. Me despierta emociones y recuerdos, me conecta con procesos a trascender, acerca memorias y sentimientos que están listos para emerger, o simplemente me trae nostalgias y momentos de mi historia. Y cuando uno ya pasa los cincuenta resulta que tiene muuuucho que recordar y revivir.

Pues bueno, como decía, viajaba en carretera manejando sola, o más bien con Mecano, era como ir con Ana, Nacho y Jose María, en el carro ¡cante y cante!

Mecano fue parte muy importante de mi adolescencia, bueno adolescente tardía, tendría unos 22 años cuando recuerdo su presencia clara y fuerte en mi vida. Mecano me acompañó en -yo creo- toda mi carrera, sentí que el corazón se me rompía cuando terminé con un novio y escuchaba “Me cuesta tanto olvidarte”, “50 palabras, 60 palabras o 100” es un emblema a mi primer año en la Universidad… Más allá de la letra, la energía y los momentos en los que escuchaba esta canción me recuerdan escenas que tengo en mi mente, en mi emoción, me recuerda cómo me sentía cuando llegaba a casa cuando vivíamos juntos sólo mi hermano y yo, lo que desayunaba, cuando me bañaba, cuando salía a la Universidad… Es como un soundtrack de esa época, de esos momentos. Bailando en la disco “Las curvas de esa chica” como si estuviera en transe (sin drogas, ¡¿eh?!) con mis amigas y amigos cada jueves, y mas adelante todas esas fabulosas historias como “El blues del esclavo”, “Cruz de Navajas”, “Hijo de la Luna”, “Naturaleza muerta” o “No es serio este Cementerio” canciones que amé cantar y cantar, seguir la historia imaginar a María y a Mario en esa soledad que vivían, a la luna menguante acunando a su hijo, o a los muertos disfrutando de un paseo en su cementerio, o a Ana y Miguel prendiendo llamas y a Miguel peleando con el mar loco por Ana. Canciones que sostienen momentos de mi historia que hoy, al paso de los años, recuerdo esos instantes a veces con lágrimas en los ojos, con nostalgia, o con emoción.

Me pregunto si Ana, Nacho y Jose María saben lo importante de su presencia en el mundo y cómo han impactado mi vida… ¡y la de tantos! Supongo que no lo saben. Así, les agradezco profundamente haber traído tanto a mis días, canciones profundas, historias que nunca habría podido expresar mejor, acordes enlazados con las letras que daban sentido y presencia a tantos momentos que necesitaban de una compañía como la de ellos.

Pero lo que más recuerdo y agradezco profundamente es ese concierto -¡hace más de 30 años!- al que fui con mis primas. Cantamos y bailamos como si nadie nos viera, reímos y disfrutamos de un concierto con luces y humo espectacular, los teclados y la guitarra de Jose María y Nacho, la suave y sensual voz de Ana, ¡tan peculiar, tan única! ¡Cantar y bailar en vivo, con ellos! Y al final, gracias a mi querido amigo Guma, pasar tras bambalinas a saludarlos y conocerlos, ¡todo un evento!

Tenemos recuerdos muy especiales, que cada vez que podemos reímos y lloramos recordando ese día, Jana, Chaly, Sandra y yo. Si hubiéramos sabido entonces que Mecano no duraría mucho más, si hubiéramos sabido que una de nosotras no se quedaría por mucho tiempo más… Así como vivimos este concierto es la referencia que tengo de haberla pasado increíble, lo disfrutamos al 100%, nos disfrutamos al 100%, y lo recuerdo como un momento maravilloso, de esos que uno dice, “para contar a mis nietos”.

¡Sí! La música te permite revivir momentos, recuerdos, experiencias que le dan sentido a la vida, que permite que recuerdes lo que eres, de dónde vienes, con quién has crecido, aquello que deseas recordar, para no repetir o para sentir y llorar, porque pasó, porque estuvo, porque eres, porque fue.

¡Gracias Mecano por hacer todo lo que hicieron para co-crear esta banda maravillosa con gran congruencia que puso letra y música a tantos momentos de mi vida!  Por la inspiración y la capacidad de contar historias tan bellas y tan variadas.

Gracias por enmarcar un momento memorable que atesoro en mi memoria y mi corazón con tanto cariño y gratitud de haberlo vivido, gracias Chaly, Jana y Sandra por haber estado ahí conmigo y haber sido parte de ese bello momento. Feliz de haberlo vivido con ustedes.

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