Errores más comunes después de una lesión

Sufrir una lesión puede ser un dolor que pase pronto, o se puede convertir en algo crónico; todo va a depender de cómo la trates, porque en muchas ocasiones solemos restarle importancia, lo que provoca que muchas de las complicaciones crónicas que enfrentes no sean consecuencia directa del accidente inicial, sino de una gestión deficiente durante el periodo de rehabilitación.

En México, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las lesiones de rodilla y espalda se encuentran entre las principales causas de consulta en ortopedia y traumatología. De hecho, los mismos datos del IMSS reportan que las lesiones del sistema musculoesquelético representan una de las principales razones de incapacidad laboral en el país, afectando predominantemente a la población en edad productiva (de los 25 a los 50 años). El problema radica en que un alto porcentaje de estos pacientes no logra una recuperación óptima debido a errores evitables en el proceso post lesión.

Para prevenir esto, consultamos al Dr. Carlos Suárez Ahedo, ortopedista especialista en cirugía de cadera y rodilla para conocer los 7 errores más comunes que pueden convertir una lesión temporal en una condición crónica.

  1. Confundir la ausencia de dolor con la curación total

Este es, sin duda, el error más peligroso. El dolor es un mecanismo de defensa; cuando desaparece, solemos creer que estamos «curados». Sin embargo, el tejido (tendón, músculo o hueso) aún se encuentra en una fase de remodelación. Retomar actividades de alto impacto solo porque el dolor cedió es la receta perfecta para una recaída o una lesión secundaria más grave. La recuperación real termina cuando se recupera la función, la fuerza y el rango de movimiento, no solo cuando el síntoma desaparece.

  1. El abandono prematuro de la fisioterapia

En las instituciones de salud pública en México, existe una alta tasa de deserción en los servicios de rehabilitación. Muchos pacientes asisten a las primeras sesiones y, al notar una mejora parcial, dejan de ir. La fisioterapia no es solo «masajes o calor»; es un proceso de reeducación neuromuscular. Sin ella, el cuerpo genera compensaciones mecánicas —como cojear levemente o cargar más peso en el lado sano— que eventualmente desgastan otras articulaciones.

Fisioterapia

Fisioterapia

  1. La automedicación prolongada con analgésicos

Es común el uso indiscriminado de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) sin supervisión médica. Si bien ayudan en la fase aguda, su uso prolongado puede enmascarar síntomas importantes y, en algunos casos, se ha sugerido que podrían interferir con los procesos biológicos naturales de reparación de ciertos tejidos si se abusa de ellos. Además, ignorar el dolor mediante fármacos permite que el paciente realice movimientos que dañan aún más la zona afectada.

  1. El sedentarismo total vs. el reposo relativo

Históricamente, se prescribía reposo absoluto. Hoy, la medicina ortopédica moderna aboga por el «reposo relativo». Permanecer completamente inmóvil por tiempo excesivo provoca atrofia muscular acelerada y rigidez articular. El error es no buscar el equilibrio: el paciente debe mover lo que puede mover bajo supervisión, para mantener la circulación y la masa muscular en las zonas no afectadas.

Recuperación de lesiones

Recuperación de lesiones

  1. No seguir los tiempos de consolidación biológica

El cuerpo humano tiene tiempos biológicos que no se pueden apresurar. Un hueso tarda, en promedio, de 6 a 8 semanas en consolidar, y un ligamento puede tardar meses en recuperar su resistencia a la tensión. En la cultura de la inmediatez, muchos pacientes intentan «ganarle tiempo al tiempo», ignorando las restricciones de carga de peso impuestas por el ortopedista, lo que resulta en desplazamientos de fracturas o fallos en las cirugías.

  1. Ignorar el factor nutricional y el peso corporal

La obesidad es un factor crítico en la salud ortopédica en México. Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) y registros del IMSS subrayan que el exceso de peso ejerce una presión mecánica adicional sobre las articulaciones lesionadas, especialmente rodillas y columna. No ajustar la dieta durante la convalecencia (cuando se queman menos calorías) aumenta el peso y, por ende, el estrés sobre el tejido que intenta sanar.

  1. El retorno deportivo «explosivo»

Muchos pacientes intentan regresar al mismo nivel de intensidad que tenían antes de la lesión de forma inmediata. Sin una progresión gradual, el tejido debilitado falla. Es fundamental entender que el cuerpo necesita una fase de «readaptación al esfuerzo» para volver a tolerar las cargas de trabajo previas.

“La recuperación es un camino bidireccional: el médico y/o el fisioterapeuta proporcionan las herramientas, pero el paciente es quien ejecuta el proceso día a día. Una mala decisión, como cargar una maleta pesada antes de tiempo o saltarse una semana de ejercicios, puede ser la diferencia entre volver a correr o desarrollar una osteoartritis prematura”, recalca el Dr. Carlos Suárez Ahedo.

La salud es la base de nuestra autonomía. No permitas que una lesión que pudo ser un bache en el camino se convierta en una limitación permanente por falta de disciplina o exceso de confianza.

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Prevención de lesiones

Prevención de lesiones

Fuente: Dr. Carlos Suárez Ahedo, modificado por Mariel Gadaleta 


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