Debo admitir que siempre mantuve una relación amor/odio con Riccardo Tisci. No sé si alguna vez estuve de acuerdo con la forma en que revolucionó y logró mantener relevante a Givenchy.

Es necesario acotar como fue que esta marca resaltó ese glamour femenino que caracterizara alguien como Audrey Hepburn, y que Tisci lo modernizó con alguien como Kim Kardashian. Pero, lejos de la discrepancia en los caracteres de las «musas», Givenchy presidida por Tisci tuvo un impacto trascendental en la moda de hoy. Más allá de las presuntuosas  y positivas ganancias que trajo al conglomerado LVMH-Moët-Hennessy («presuntuosas» porque esta institución no revela las ganancias pormenorizadas de sus marcas).

Foto: The New York Times

Tisci concibió para la maison una propuesta elegante, arriesgada, sexual y a veces tan vulgar, que cautiva. Tanto Bernard Arnault, CEO de LVMH Moët Hennessy, como Tisci, se despidieron mutuamente con halagos y cariño. No se puede decir que el creativo se despidió de la marca que lo vio crecer y que, a su vez, creció con el económicamente de mala manera, sino todo lo contrario. 

Givenchy es una marca de lujo y moderna que se ha mantenido preeminente, es una referencia en el mercado de la moda. Sin embargo, luego de más de una década de trabajo, se podría argumentar que la creatividad se vio un tanto estancada. Pero esto es un argumento totalmente abierto al debate. El currículo de Tisci es impecable, aunque no siempre estuvimos de acuerdo con su  visión de trabajo y el enfoque artesanal que le dio a sus vestidos fue algo espléndido e histórico.

Esta separación puede que tenga sentido, Tisci se retira de una gran marca en plena gloria, no deja de ser parte del fenómeno de creativos que han vivido “el despido», onda que se mantiene desde el 2015. Recordemos entre ellos a: Raf Simmons-Dior, Hedi Slimane-Saint Laurent, Albert Elbaz-Lanvin, Alexander Wang-Balenciaga, Consuelo Castiglione-Marni, Francisco Costa-Calvin Klein y Claire Wright Keller-Chloe, entre otros. Esta crisis de consistencia y longevidad creativa en una marca podría traer inconvenientes a las direcciones artísticas en el rubro. Pero, ese es otro tema a discutir. 

El mundo de la moda se despide con gratitud infinita a Tisci, y espera su pronta re-aparición en el rubro con una nueva identidad, presuntamente Versace. Quedamos a la expectativa de saber quién será el nuevo creativo de Givenchy, un Elbaz tendría sentido, pero toca esperar y ver qué pasa en este impredecible universo.

 

Gabi Ramos

Gabi Ramos

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