Parece misión imposible: ¿cómo armar una pañalera que traiga únicamente lo que vas a utilizar si en tu bolso cargas como 5 kg de cosas que ya ni te acuerdas?

Vamos por partes.

La ideal

Primero, tendrás que elegir la pañalera con el diseño que más te acomode. Hay unas divinas tipo tote, otras son backpacks súper cool y las más tradicionales.

El material es importante: que sea resistente y aguante derrames. También es muy útil que ya venga con un protector, que son esas telitas plásticas que pones debajo de sus pompis al momento del cambio del pañal (protege la superficie y su piel en caso de lo cambies en un lugar público).

Recuerda que puede ser que la cargues por largos ratos y que es indispensable que sea cómoda y tengas los brazos libres, independientemente si llevas al peque en porteo.

Lo indispensable

Segundo, el contenido: qué sí y qué no.

Ten paciencia, poco a poco irás descubriendo que sí es indispensable para ti (no para tu cuñada o tu mejor amiga, ¡para ti!). Pero: toallitas húmedas son un must. Un trapo (tipo manta de cielo) y ¡pañales, no se te vayan a olvidar! Gel desinfectante para tus manos (¡no en el bebé!), pomada para las rozaduras Vitacilina Bebé, su alimento (en caso de que no estés lactando) o cubre pezones (para los derrames, en caso de que sí estés amamantando), un cambio completo (más vale), un juguete y una bolsa para desechar el pañal sucio. Algunas mamás querrán traer en la pañalera algún tipo de cobija o foulard que sirva para cubrirlo a él si hace un poco de aire y para cubrirla a ella en caso de lactar en público.

Ojo, todo esto es para “servicio del bebé”, para mamá son otras cosas: cartera, llaves, celular, números de emergencia y agua. Si vives en lugares muy cálidos, un abanico, si es época de lluvias… ¡un paraguas ligero!

Traer la pañalera perfecta te sacará de todos los apuros que te imagines, desde una rozadura hasta un chubasco.

¿Cuáles son tus básicos? Compártelos con nosotros.