La relación entre estrés y menstruación.

Los cambios en nuestra rutina actual estando en casa pueden tener un impacto directo en nuestro estado de ánimo llegando a generar estrés y éste, a su vez, puede alterar el comportamiento de nuestra menstruación. Por ello, es muy importante no perderlo de vista durante la cuarentena.  

Platicamos con Alejandra Contreras, ginecóloga de Saba, para aprender a identificar cualquier alteración en nuestro periodo causado por el estrés y saber cómo contrarrestarlo. 

¿Qué es el estrés y cómo afecta mi ciclo menstrual? 

El estrés es una reacción física y psicológica a cambios que pueden ser físicos, culturales, emocionales o psicológicos. Son estos tipos de estrés los que pueden afectar nuestra salud en un plano físico y mental, incluyendo el ciclo de la menstruación. 

Las hormonas de los ovarios siguen instrucciones de la glándula hipófisis, situada en el cerebro. De esta manera, lo que ocurre en el sistema nervioso influye en nuestro ciclo menstrual.

La ginecóloga destaca cuatro cambios que podemos llegar a notar como efecto del estrés:  

1.    Retraso: hay que recordar que el ciclo menstrual regular es de 28 a 30 días de duración promedio, con límites entre los 21 y 35 días, mientras que el flujo dura entre 3 a 7 días. Cuando el periodo llega después de ese rango de tiempo, se le considera retraso.  

2.    Amenorrea: en casos muy extremos, muchas mujeres llegan a notar que su menstruación desaparece por completo en uno o más ciclos.  

3.    Variación en el flujo menstrual: la cantidad del flujo también puede cambiar por el efecto del estrés, ya sea que la cantidad de sangrado sea mayor o menor.  

4.    Sangrado intermenstrual: se le conoce al sangrado que aparece fuera del periodo de menstruación y normalmente es menos intenso y dura de dos a cuatro días como máximo.  

El efecto del estrés sobre la menstruación se debe a que éste produce hormonas típicas de la condición, como la adrenalina y el cortisol. La primera nos da más energía, mientras que el segundo incrementa la función cerebral y disminuye (o detiene) las funciones que no considera esenciales. 

Por esta razón, cuando el cuerpo produce cortisol en exceso el cerebro identifica las funciones reproductivas, como el ciclo menstrual, como innecesarias. El cortisol le indica al cerebro que deje de producir las hormonas femeninas (el estrógeno y la progesterona); ambas hormonas son necesarias para estimular el ciclo menstrual por lo que, sin ellas, la menstruación no puede suceder. 

Cómo identificar el estrés y eliminarlo 

El estrés puede manifestarse de distintas formas, pero las más comunes contemplan: cansancio, cambios de humor y emociones como tristeza, enojo o hartazgo, principalmente; así como estado de nerviosismo o hiperactividad prolongada, aumento del ritmo cardiaco, resfriado, dolor de cabeza y muscular.  

Lista de recomendaciones para ayudarte a disminuir el estrés:

  • Descansa bien
  • Baño caliente antes de dormir
  • Ejercítate al menos una hora diaria
  • Medita
  • Infusiones o té
  • Haz lo que te gusta (hobbie, libro, videollamada, etc)
  • No te exijas de más
  • Come sano: Evita irritantes para tener cólicos más ligeros y el sodio para no retener líquidos  

¡Escucha a tu cuerpo y no pierdas de vista tu ciclo menstrual! En caso de notar ausencia de la menstruación en más de un ciclo o periodos irregulares prolongados, consulta a tu ginecóloga o ginecólogo.  

Texto proporcionado por Saba

Editado por Tania Lara para KENA.com

Lee esta nota para crecer tu vocabulario sobre la menstruación.

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