El fin de año es, para muchos, una de las mejores épocas. Las tiendas, casas, imágenes en revistas o en pantallas se llenan de símbolos de alegría y festividad. En el trabajo viene un periodo de descanso y la mayoría de las personas se sienten felices.

Pero no para todos tiene ese brillo y espíritu festivo; al contrario, es una etapa en donde resulta difícil sacudirse la tristeza por motivos que van desde el incumplimiento de metas y propósitos, la pérdida de seres queridos, los malos hábitos de alimentación y bebida, e incluso hasta que los días sean más fríos, cortos y oscuros.

“La depresión es una enfermedad, no es solo un estado de ánimo normal o esperado por la época y definitivamente no debe ser un motivo de debilidad o culpa. Se trata de una enfermedad, y como tal tenemos que tratarla»

Si, además, existen factores genéticos y ambientales asociados, estas épocas pueden conducir hacia un episodio de depresión para quienes enfrentan conflictos familiares, rupturas, divorcios, soledad y/o problemas de salud.

Edilberto Peña, neuropsiquiatra y maestro en ciencias médicas, asegura que en estas épocas se observa un fenómeno denominado Blue Monday, el cual ocurre el tercer lunes del mes de enero, cuando se detectan frecuentemente cambios de comportamiento no muy complicados en las personas: comen más calorías, les cuesta más trabajo levantarse o trabajar, se sienten mal, tristes, cansados. Aun cuando parezcan simples cambios de rutina, en realidad pueden ser señales de alerta de un cuadro de depresión y, en caso de duda, se debe acudir con un especialista.

“La depresión es una enfermedad, no es solo un estado de ánimo normal o esperado por la época y definitivamente no debe ser un motivo de debilidad o culpa. Se trata de una enfermedad, y como tal tenemos que tratarla. El 9.1% de la población en México tiene depresión, comparativamente con la prevalencia de diabetes, la cual oscila entre el 6% al 8%. Por lo tanto, debemos preocuparnos por darle la misma importancia a nivel de información y tratamiento”.

El director general del Centro de Investigaciones en Sistema Nervioso Central  observa que la gente se siente mal, pero no sabe qué tiene y la familia, los amigos y demás personas con poco conocimiento le suelen recomendar que “le eche ganas”. Es por ello, que el especialista considera necesario que se ponga más atención a esta enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el año 2020, la depresión será la segunda causa de discapacidad en el mundo, y la primera en países en vías de desarrollo como México.

Por su parte, Walfred Rueda, médico psiquiatra, indica que los síntomas depresivos no deben minimizarse, ya que, si el desgano, la tristeza y el cansancio duran más de dos semanas se trata muy probablemente de depresión.

«La tristeza y el miedo son emociones humanas normales y pueden ser beneficiosas para nosotros, pero se vuelven peligrosas si son extremadamente intensas y prolongadas, lo que las convierte en depresión y ansiedad. Si la persona siente una tristeza abrumadora se debe buscar ayuda profesional”.

El mismo especialista, quien es además director del Proyecto Mente Creativa, señala que, de acuerdo con una encuesta del Instituto Nacional de Psiquiatría, 25% de los mexicanos han tenido una enfermedad del estado de ánimo en su vida; no obstante, sólo el 10% de quienes presentan estos padecimientos reciben atención médica.

Ambos especialistas coinciden en que es fundamental dar la debida importancia a estos síntomas en cualquier temporada del año y recomiendan acudir con un especialista para que puedan brindar el diagnóstico y tratamiento adecuados.