Aunque continúan propagándose las variantes y aumentando los casos, todavía existen varios mitos sobre las pruebas de COVID-19.

A medida que la COVID-19 sigue presente a través de diferentes variantes como la ómicron o la subvariante BA.2, es importante mantenerse informado y continuar realizándose pruebas que detectan al virus, como las pruebas de antígeno, para proteger a nuestras familias y comunidades.

Hemos aprendido mucho desde que comenzó la pandemia. Las personas ahora tienen múltiples opciones de pruebas de COVID-19; por ejemplo, en México ya contamos con pruebas de antígeno nasales que son más confortables para su aplicación y son confiables. Además, cuentan con certificaciones internacionales que las respaldan para ser una herramienta que ayuda al retorno seguro a las actividades presenciales, identificando casos y cortando la cadena de contagios.

Tener el resultado de estas pruebas puede brindar la tranquilidad que tanto se necesita y una mayor confianza a medida que se navega por una nueva fase de esta pandemia.

Separar la realidad de la ficción puede ser difícil con toda la información disponible al alcance de la mano. Por ello, el Dr. Oscar Guerra, Director Médico de Diagnósticos Rápidos en Abbott, comparte información para romper los mitos alrededor de las pruebas para COVID-19.

Mito 1: Las pruebas de COVID-19 pueden decirme si tengo la variante Ómicron

No hay una prueba diseñada específicamente para diagnosticar un tipo de variante. Las pruebas de COVID-19 confirman si las personas están infectadas con el virus, sin importar la variante. Las variantes como Ómicron mutan principalmente en regiones del virus donde las pruebas no apuntan.

Para averiguar qué variante contiene una muestra de COVID-19 se realiza un proceso más complejo llamado secuenciación genómica. Este análisis no se realiza en todas las muestras debido a la gran cantidad de pruebas de COVID-19 que se procesan todos los días para brindar resultados que permitan tomar decisiones informadas.

Mito 2: Las pruebas PCR son más sensibles que las pruebas de antígenos para saber si tengo COVID.

Las pruebas de PCR y las pruebas de antígeno se pueden utilizar en diferentes escenarios y entornos variados. Se puede pensar en ellas como herramientas complementarias que le dan a una persona una perspectiva más clara sobre si tiene COVID-19 o no.

Las pruebas PCR son muy sensibles y buscan material genético mediante una reacción en cadena de la polimerasa y pueden detectar incluso cantidades muy pequeñas del virus en el cuerpo. Estas pruebas no se realizan con tanta frecuencia como las pruebas de antígeno debido a que tienen un mayor costo y los resultados pueden demorar algunos días porque a menudo se analizan en un lugar diferente de donde se realizó la prueba de COVID. Debido a que lleva más tiempo procesar las pruebas de PCR, es un desafío tomar medidas inmediatas en función de los resultados.

Las pruebas de antígeno ayudan a identificar a las personas cuando son más contagiosas[1], debido a que buscan proteínas en lugar de material genético, son más rápidas que la mayoría de las pruebas moleculares, incluso algunas de ellas pueden dar resultados en 15 minutos.

Mito 3: Una prueba de COVID-19 negativa significa que no estoy infectado y no soy contagioso.

El resultado de una prueba es una instantánea en el tiempo, por lo que puedes dar negativo a principios de semana, pero dar positivo más tarde a medida que el virus se multiplica en el cuerpo. El momento en que el resultado fue negativo puede ser uno en el que la carga viral (la cantidad de virus presente en su cuerpo) no fue suficiente para que la prueba indicara que es positivo para COVID-19.

Según el CDC[2], «los resultados negativos de las pruebas en personas con exposición conocida al SARS-CoV-2 sugieren que no hay evidencia actual de infección. Estos resultados representan una instantánea del tiempo alrededor de la recolección de muestras y podrían cambiar si la misma prueba se realiza nuevamente en uno o más días.»

Es importante seguir los consejos de tu profesional de la salud al evaluar los resultados de las pruebas.

Mito 4: Más pruebas de COVID conducen a un aumento en los casos de COVID-19.

Las pruebas de COVID no hacen que más personas den positivo. Si más personas en una comunidad dan positivo, entonces la transmisión es alta en la comunidad. Los aumentos repentinos de COVID-19[3] son representativos de un aumento de infecciones y enfermedades graves; los aumentos repentinos no son representativos del aumento de las pruebas de COVID-19. Identificar un aumento puede ayudar a una comunidad a mitigar una mayor propagación.

Las pruebas brindan la tranquilidad, se debe saber que la prueba es una forma segura y eficiente de mantenerse informado y protegerlo a usted y a sus seres queridos.

Consulte a su médico.

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[1] CDC. Interim Guidance for Antigen Testing for SARS-CoV-2. https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/lab/resources/antigen-tests-guidelines.html

[2] CDC. Overview of Testing for SARS-CoV-2, the virus that causes COVID-19. https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/hcp/testing-overview.html

[3] John Hopkins Medicine. Coronavirus Second Wave, Third Wave and Beyond: What Causes a COVID Surge. https://www.hopkinsmedicine.org/health/conditions-and-diseases/coronavirus/first-and-second-waves-of-coronavirus


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