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¿Cómo es una mujer cuarentona?

No sé… es que hay tantas y tan diversas, que categorizarnos en una sola imagen me cuesta trabajo. 

Seguramente compartimos cosas muchas de nosotras -no todas-, por ejemplo, nos cuesta trabajo ya leer letras chiquitas… por eso la foto de portada me pareció súper divertida y real (aunque sea una mujer muuucho mayor, ja). Ok, ok, aún no utilizamos una lupa, pero empezamos a alejar la mano para poder enfocar bien. Bienvenida la presbicia. También ya se nos aconseja firmemente hacernos mastografías cada dos años, «por si las dudas», y si no has sido madre el reloj biológico ya está a mil por hora y «¡hola tratamientos de fertilidad!«

Todo eso es cierto. 

Pero esa imagen con la que crecimos de cómo es una «señora cuarentona», la verdad la verdad, está cargada de estigma y de una condena: ya eres vieja. Por eso cada vez que a mí me dicen que no luzco de mis 40, 41, 42… siempre pregunto: ¿cómo tendría que lucir una mujer de mi edad? No tenemos muchas referencias más allá de un imaginario inducido en nuestras mentes cuando crecimos. 

Recuerdo que cuando era chavita, mi mamá decía de broma «no, esa bolsa no porque es de señora cuarentona», cuando ella ya estaba en sus cuarentas. Y lo que quería decir era que parecía eso, de viejita: muy conservadora, aburrida… sin chiste. 

¿Eso somos las mujeres cuarentonas?

Veamos un ejemplo:

Reese Whiterspoon tiene 44 años y, a mi parecer, no solo luce estupenda, está en un gran momento como productora, actriz, lectora, empresaria, mamá y esposa. Es una mujer que parece muy completa y llena de logros y retos que cumplir. 

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Foto tomada del IG de Reese

No quiero poner una lista de mujeres de Hollywood porque todas ya las conocemos. Tampoco quiero hacer una investigación sobre destacadas periodistas, políticas, escritoras, productoras, médicas, académicas, abogadas, etc., etc… no. Si bien la referencia de Reese es como para sacudirnos la cabeza, quiero más bien que veamos a las mujeres que están en esta década y que tenemos cerca y analicemos: ¿todas lucen iguales?

¿Todas lucen cansadas, demacradas y… antiguas?

Lo acepto: ya no parrandeamos como en los veintes (confiésalo, ni en los treintas se puede), las rodillas o la espalda hacen «crunch» de vez en cuando. Las canas empiezan a salir, las líneas de expresión o ya están marcadas o vienen de volada. Y otra cosa: nos estamos enfrentando a que la menopausia será una realidad muy pronto

MUY PRONTO. 

Pero esto no nos limita. No nos define.

No nos hace «viejas» en el sentido despectivo -ni en ningún otro, claro-. 

Hay mujeres cuarentonas que ya tienen hijos grandes y están por mandarlos a la universidad y como que les da una re-juventud.

No quiero decir «segundo aire» porque… ¿cuándo perdimos el primero?

Hay otras que están lidiando con hijos pequeños y francamente están agotadas, pero la neta del planeta, ¿qué mamá no está agotada? 

Las que no tenemos hijos andamos como chinampinas, de arriba para abajo, y todas seguras de qué queremos y de qué no queremos. Creo que a los 30 vas averiguando qué no quieres y a los cuarenta ya sabes qué sí quieres y, ah, algo muy importante: que esto no es estático y vamos evolucionando en todo, incluyendo esos «quereres». Nos damos cuenta que quizá ya no queremos eso que queríamos y que sí queremos eso que no queríamos. 

Nos volvemos más estables y ya nos cuesta menos trabajo pedir ayuda. Valoramos lo que tenemos y quizá ya es hora de dejar ir eso que ya no tenemos. 

Es una década de cambios pero también de templanza y de energía de juventud. 

Creo que esta cuarta década es importante y sí, es la entrada a la madurez en la vida. En mucho más de un sentido. 

Veo a mujeres de cincuenta y tantos y las veo muy plenas y en calma. Aún joviales y sí, mayores que yo. Pero las veo y sé qué esperar en el sentido positivo y un poco ilusorio porque tampoco sé cómo seré yo en esa década. 

Por eso también es importante ver a esas mujeres en nuestras vidas, pero verlas-verlas. Reconocerlas y observarlas. Si somos más jóvenes, saber que cuarentona no es sinónimo del principio del fin o de ya caduca o sin chispa

Cada quien tiene su propio estilo y en nosotras está no apagar nuestros colores, de manera figurada pero también literal… ¿por qué no podemos utilizar esa ropa «extravagante» que tanto nos gusta? Ok, quizá ya no nos sintamos cómodas con una falda-cinturón, ¿pero qué tal arriba de la rodilla? Y accesorios y maquillaje y peinados y risas y buenos ratos.

Y es importante expandir este mensaje para darles su lugar pero también para dejar de tener miedo a que lleguen los años

Los años son maravillosos, son fantásticos. 

Como nosotras, las cuarentonas de hoy.

Así que la próxima vez que digas «señora cuarentona», ten todo esto en la mente: los retos, la paz que tenemos y todo lo que sí somos. 

Y escucha mi podcast sobre el tema, diversión y reflexión garantizadas:

Escucha»07 – Las Cuarentonas de Hoy» en Spreaker.

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