Ya estamos en septiembre, el mes que da inicio a la “Temporada Alta” del mundo de la Moda. Por cuatro semanas, ciudades como: New York, Londres, Milano y París acogerán a editores, espectadores, artistas, creativos e invitados especiales, para mostrar las últimas colecciones “ready to wear”.

Colecciones a la venta después de la pasarela

Cabe destacar que este mes habrá mucho de qué hablar. Ya algunos diseñadores como Tom Ford y Jeremy Scott en New York, Burberry en Londres y Milano para Moschino, mostrarán colecciones para el otoño-invierno ya listas para la venta después de ser exhibidas en la pasarela.

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Vender la colección después del desfile es algo atípico, algunos argumentan que será el futuro de la moda, contrariamente a lo habitual hasta ahora, cuando se acostumbraba mostrar las colecciones con una temporada de antelación, para así tener un margen de producción con costos inferiores (de tres a seis meses de antelación) y poder tener la posibilidad de modificar una vez que las colecciones fueran examinadas por los editores y compradores de tiendas importantes. Sin embargo en un mundo que cada día se mueve más y más rápido, en el que las redes sociales exponen todo en segundos y las tiendas como Zara y H&M, tienen la capacidad de generar una producción demasiado rápida (márgenes de hasta tres semanas), la moda se está viendo forzada a ajustarse a la nueva realidad.

Kanye West  runway

Por otro lado diseñadores como Tommy Hilfiger y Kanye West venderán tickets a los espectadores para ir a su show. Las pasarelas podrán verse en vivo desde la página de internet. En pocas palabras, la exclusividad de la pasarela pareciera estar extinguiéndose y esto nos hace preguntarnos ¿qué pasará de ahora en adelante?

Un año de cambios…

Este ha sido un año de cambios para la moda. Directores creativos han dejado sus puestos para cambiar de casas de moda o simplemente tomarse un tiempo. Otros han sido despedido de sus cargos y se encuentran en un “veremos”.

El mercado de lujo se ha visto afectado por problemas políticos, por atentados terroristas y desajustes económicos, en sus principales capitales y a lo que se suma una discontinuidad en la forma de exponer colecciones, ya que mientras algunos diseñadores presentarán a futuro otros ya dispondrán al momento.

Repito, todo esto nos hace preguntarnos ¿que pasará? y la respuesta es: que no sabemos. Toca esperar y ver cómo se desenvuelve todo, pues predecir algo en este mundo tan cambiante se ha tornado casi imposible.

Lo que sí sabemos y de lo que podemos hablar es de la tendencia que nos presenta este otoño-invierno para el hemisferio norte.

Hamilton y su inspiración para las colecciones otoño-invierno

La influencia del musical Hamilton, no solo causó euforia en el mercado americano, también ha influenciado la moda. Casas como Louis Vuitton, Givenchy, Balmaiin, Chole, Alice and Olivia, entre muchos otros, presentan colecciones para este otoño muy inspiradas en este importante personaje de la historia de Estados Unidos. De hecho, en las diferentes ediciones de Septiembre, revistas como: Vogue, Porter Magazine, L’Officiele, entre otras, han presentados editoriales donde lo barroco, lo castrense, el brocado y la feminidad son puro Hamilton. Kendall Jenner, fotografiada por Mert Alas para la portada de Vogue, es justamente la tendencia a ver este otoño.

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Tanto en la publicidad como todas las editoriales, se inspiran en este “mood”. La conversación en el mundo de la moda pasó de ser minimalista, hasta precavida, temerosa a tanto cambio y a tanto caos a un otoño nostálgico, mostrando una nueva decadencia, llena de chaquetas utilitarias, vestidos suntuosos, un uso exagerado pero delicado del tulle, con botas de alto lujo y mucho pero mucho terciopelo. La opulencia en las telas, el tamaño en el PUFF! se harán notar y con esto se espera inspirar e influenciar a un mercado “asustado” a creer de nuevo en si mismo, a arriesgarse de nuevo y en fin tornar a gozar de la moda, pues su propósito es eso, adornarnos y llenarnos de gusto y alegría al salir y al vestir.

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