Shiatsu capilar

Sol, calor, estrés, tintes y productos de mala calidad arruinan el cabello. El Shiatsu capilar puede ayudar a recuperar su brillo y frondosidad.

El cabello es un indicador visible de la salud del cuerpo. Puede reflejar bienestar, así como tensiones, molestias y reflejar síntomas de enfermedades. Entre los factores que contribuyen a la caída del cabello están:

  • Estrés.
  • Mala nutrición.
  • Falta de irrigación sanguínea.

¿De qué se trata el Shiatsu capilar?

El Shiatsu es una terapia de masaje que se desarrolló en Japón. Su nombre se deriva del término “presión con los dedos” o “digitopuntura”, y supone la aplicación de fuerza en puntos específicos, moviéndose de un sitio a otro en una secuencia rítmica.

Beneficios:

Los beneficios del Shiatsu son muchos:

  • Restaura y mantiene la energía corporal.
  • Mejora la circulación.
  • Reduce el estrés y la tensión.
  • Combate la ansiedad y la depresión.

Masaje craneal

Al aplicar el Shiatsu en la parte superior del cuerpo se pueden:

  • Aliviar dolores de cabeza.
  • Lubricar y acondicionar el cuero cabelludo.
  • Mejorar la circulación de la sangre en cabeza y cuello.
  • Fortalecer la raíz del cabello.
  • Suavizar el cabello esparciendo sus aceites naturales.
  • Desestresar.

¡Qué alivio!

La terapia Shiatsu intenta aliviar dolencias y molestias específicas que pueden afectar el bienestar general. Su versión capilar se concentra en la estimulación de los folículos pilosos.

Cada cabello comienza su vida dentro de un folículo, situado justo debajo de la piel, en este caso del cuero cabelludo. El masaje ayuda a evitar la foliculitis o inflamación del folículo piloso, una de las causas de la caída del cabello.

shiatsu en casa

En casa

Aunque no se trate de Shiatsu capilar como tal, puedes ayudar a tu cuero cabelludo y soltar el estrés dándote un masaje al momento de lavarte el cabello.

  1. Tómate tiempo para hacerlo.
  2. Moja bastante el cabello con agua tibia.
  3. Aplica un champú de un olor que te guste y, de preferencia, que cree mucha espuma.
  4. Comienza a presionar suavemente la superficie de la cabeza con la yema de los dedos. Inicia por los costados, cerca de las orejas y ve subiendo con toques suaves y rítmicos. Hazlo por el borde y luego ve desplazándote hacia el centro.
  5. Al final, si sientes que necesitas limpiarlo mejor, realiza los movimientos que sueles hacer para lavarte la cabeza.
  6. Enjuaga con abundante agua tibia.

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