¡Qué incómodo es padecer el tapón de cerumen! Se presenta cuando la cera (cerumen) se acumula en los oídos o se torna demasiado dura como para poder eliminarla naturalmente.

El cerumen es una parte natural de las defensas del cuerpo y, además, es útil porque limpia, lubrica y protege el conducto auditivo al atrapar la suciedad y retrasar el crecimiento de bacterias.

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Tapón de cerumen: síntomas

Los siguientes pueden ser signos y síntomas de un tapón por cerumen:

  • Dolor de oído
  • Sensación de inflamación en el oído afectado
  • Zumbido o ruidos en los oídos (tinnitus)
  • Disminución de la audición en el oído afectado
  • Mareos
  • Tos

Sus causas

La piel que recubre la parte externa del canal auditivo tiene unas glándulas que secretan el cerumen de los oídos.

El cerumen y los vellos diminutos dentro de estos conductos atrapan el polvo y otras partículas extrañas que pueden dañar las estructuras más profundas, como el tímpano.

Se puede acumular y obstruir el canal auditivo cuando se lo secreta en cantidad excesiva o no se lo elimina bien.

El tapón de cerumen suele producirse cuando las personas tratan de limpiarse ellas mismas los oídos con hisopos de algodón u otros productos, porque no logran extraerlo, sino que lo empujan más adentro en el oído.

Estilo de vida y remedios caseros

Si no tienes un tubo de ventilación o un agujero en el tímpano, estas medidas de cuidado personal pueden ayudarte a eliminar el exceso de cerumen que obstruye el canal auditivo:

  • Ablanda el cerumen. Utiliza un cuentagotas para aplicar unas gotas de aceite para bebé, aceite mineral, glicerina o peróxido de hidrógeno en el canal auditivo.
  • Usa agua tibia. Después de uno o dos días, cuando el cerumen se haya ablandado, usa una pera de goma para rociar suavemente agua tibia en el canal auditivo. Inclina la cabeza y tira la parte externa de la oreja hacia arriba y hacia atrás para dejar recto el canal auditivo. Cuando termines de irrigar, inclina la cabeza hacia el costado para dejar que el agua se escurra.
  • Seca el canal auditivo. Cuando termines, seca la oreja suavemente con una toalla o un secador de mano.

Es posible que debas repetir unas veces este procedimiento para suavizar el cerumen e irrigarlo, antes de que salga el exceso de cerumen.

No escarbes para sacarlo

Nunca intentes sacar el exceso de cerumen o el cerumen seco con objetos de uso común, como sujetapapeles, hisopos u horquillas para el cabello, porque podrías empujar el cerumen más adentro en el oído y causar daños graves a las paredes del canal auditivo o al tímpano.

Información de Mayo Clinic.



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