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El mes de la moda termino hace ya unos días pero sin duda vale la pena tomarse un tiempo y digerir lo ocurrido, lo visto y lo vivido. Al final, y esto es algo que ya he argumentado anteriormente, la moda no es más que un reflejo artístico y antropológico de lo que ocurre en la actualidad. Es la expresión directa a sentimientos globales que nos ocupan y nos preocupan. Es una fuerza económica pero también es una fuerza artística. La moda es mucho más, influye fuertemente en nuestras vidas por lo que vale la pena pensarla y analizarla, en este último mes de la moda Nueva York, Londres, Milano y París nos dio de que hablar y nos puso a pensar.

Resumiremos un mes de desfiles diarios. Sin pausa, sin fines de semana, por veintinueve días y doce horas “plus” de trabajo. Cuatro ciudades se turnaron el espacio para mostrar su esencia, narrarnos una historia y de alguna manera hacernos entender “que está pasando en el mundo”, cuál es la tendencia y cómo “el mundo” se está expresando, a través de su ropa, al respecto.

Tendencias

La tendencia principal  es “la tensión política” que vive el mundo y de esta derivan otras. Sin duda, la temporada pasada se esperaba un mundo donde el poderío a la mujer estaría mucho más amplio y, todos asumimos que sería Hillary Clinton la líder de la potencia mundial. Sin embargo, el resultado fue otro. A pesar de la derrota y hasta cierto punto del ataque que ha sentido el género femenino por el actual líder norteamericano, ser feminista se ha convertido en una fuerza. El concepto que “ha morfado” desde sus origines, hoy en día es una identidad, un carácter que aunque imponente no pierde esa pureza y delicadeza que hace a la mujer. Con esto quiero decir que no hay que actuar diferente o dejar de ser mujer para tener los mismos derechos que un hombre, no hay que dejar de ser guapa, chic o elegante para ser importante, para ser fuerte. Esta tendencia se vio en New York con una campaña propagada por el sindicato de modistas Americano (CFDA), con el fin de proteger el derecho de la mujer a escoger que hacer con su cuerpo. En varios desfiles se entregaron pins o bandanas blancas aludiendo a este mensaje como también a mensajes de unidad migratoria. Prabal Gurung finalizo su desfile con franelas que apoyaban a las mujeres, la diversidad y el derecho del inmigrante. En Londres, Milano y París también se denotaron varias pasarelas políticamente muy relevantes.

Se puede argumentar que la tendencia no se ve solo al vestir, sino también en lo laboral. En este último año varias mujeres han tomado las riendas de las casas de moda más importante. Desde Bourcha Jarrar para Lanvin, María Grazia Chiuri para Dior y Clare Waight Keller recientemente para Givenchy, esta fuerza y poderío se está haciendo sentir.

La “rebelión” es otra tendencia que se deriva de la tensión política mundial. De esta se genera otra que es la influencia de los 60’s y 70’s y, de las anteriores, otra tendencia que re-inventa el “look” del traje masculino, de la sastrería a una silueta muy sensual, muy fuerte y muy femenina. Por ejemplo, Dior revivió mucha de la historia de la casa en su última pasarela y aunque la silueta estaba basada en “New Look” el sentimiento global mezclaba la rebeldía con la sastrería resultando en un movimiento sobrio, cerrado pero muy sensual. La tendencia de la rebelión con una mezcla de los 60’s y 70’s se vio en la pasarela de Ángela Missoni. La diseñadora se unió a esta modalidad proteccionista de las mujeres recreando una manifestación de marcha femenina haciendo que sus modelos usaran una versión del ‘Pink Pussy Hat” y acompañada de sus abuelos cerro el desfile con un emotivo discurso.

Otros temas relevantes del mes de la moda antes de hablar de los 10 Shows más importantes y del gran final a una temporada muy intensa en concepto y desarrollo fue el «fin del ver ahora y compra ahora». Básicamente Tommy Hilfiger, Burberry y Thakoon fueron los únicos diseñadores que se mantuvieron fiel a este concepto. Hilfiger lo mostró en Los Ángeles, casi escapando un poco el concepto del «Fashion Week».  Burberry quien tuvo una presentación muy sólida, muy inglesa pareciera ser la única casa de moda que está logrando ver resultados positivos a esta técnica de ventas y producción. Thakoon tuvo una colección muy buena, pero fue tan pequeña que le quitó «influencia» en el tema.

En el arte se destacó Rei Kawakubo, diseñadora de Commes de Garçons quien será la próxima creativa en ser honrada por el Museo Metropolitano de New York para la gala del “Costume Institute”.  Luego de su extravagante y extremadamente conceptual show, la diseñadora junto a Anna Wintour y el curador de la exposición Andrew Bolton revelaron una previa de lo que será la exposición. Entre siluetas opulentas y casi cósmicas en su estructura, colores rojos y pelucas moradas y amarillas se dieron a conocer un par de maniquís. Si algo puedo decir sobre lo que le viene al Met, es una originalidad muy fuerte y un diseño muy puro.

Los Top 10 Shows

New York

  1. Calvin Klein: en el debut de Raf Simons se vio un momento ‘All American For Americans’. Fue una rehabilitación de la moda americana con un toque de elegancia, sensualidad y un poco de complicación que le hará al consumidor pensar. Fiel a la tendencia de tener una voz política con una invitación que transmitía un mensaje de unidad en el país por medio de la bandana blanca que muchos diseñadores e instituciones implementaron. Destacó lo complicado de los textiles, lo osado de la sastrería en una simplicidad ficticia, pues en la deconstrucción fue una colección bastante completa y cargada en el buen sentido de la palabra.

    Calvin Klein

  2. Thom Browne: para mi uno de los mejores diseñadores de la gran manzana, logró en la mediación de su concepto innovar e imponer. Lo que más destacó fue el uso del textil, ya que en base de gabardinas de trajes logró una colección completa mezclando la sastrería, con el ‘sport fancy’ que mezcla textiles y texturas logrando un resultado muy chic.

    Thom Browne

  3. Marc Jacobs: el rey de Nueva York se sigue consagrando como amo y señor de esta ciudad. Dándole una suma importancia a la moda, en una pasarela sin música y sin fotografías, el creativo presentó una colección muy “maximalista”. A pesar que es una tendencia de la temporada pasada, en esta se afincó y conceptualizó en los años 60’s. Aunque el creativo afirmó que su inspiración fue el ‘hip-hop’ de la ciudad, los trajes, accesorios y sombreros me recordaron mucho a Audrey Hepburn en ‘How to Steal a Miliion Dollar’. Jacobs le dio a la mujer un poderío osado, una sensualidad coqueta y una rebeldía contagiosa, en atuendos que aunque full de pana, se vieron perfectos.

    Marc Jacobs

Londres

  1. Roksanda Ilinic: si algo tiene Londres es que aunque la ciudad siempre se mueve al futuro mantiene mucho de su esencia en ella y, esta diseñadora, no es la excepción. En una colección muy romántica honrando la pérdida de Richard Nicol, una prominente figura de la escena Londinense, el color Nicol Blue fue el protagonista. En resumen, una pasarela de “estatuas” hermosas en siluetas cargadas pero estructuradas dándole mucha elegancia a la mujer.

    Roksanda Ilinic

  2. Erdem: un diseñador que nunca ha sido político sintió la responsabilidad de tener una voz. Inspirado en su diversidad étnica, ya que tiene Madre Inglesa, Padre Turco y crianza Canadiense, el diseñador se inspiró en textiles del imperio Otomano. Lo que más destacó fueron los adornos “pom pom” al ruedo de vestidos, chaquetas y camisones. Si bien el “maximalismo” se dio a notar también se conceptualizó y un aire de siluetas tipo 70’s se vio.

    Erdem

Milano

  1. Gucci: Alessandro de Michelle es el padre del maximalismo, y fiel a su título puedo decir que su colección fue “mucho”. Sin embargo, en el mucho hubo belleza, innovación, provocación, autenticidad y color, entre otros muchos. Al des-construir la colección no solo cada tendencia, narrativa, concepto y voz de la actualidad se hicieron sentir, también nos habló del futuro y de lo que vendrá. La moda se está moviendo a otro mundo, bien sea cósmico o fantasioso, seguimos adelante y el pionero sigue siendo Alessandro en Gucci.

    Gucci

  2. Prada: ¡Una de las mejores colección de Prada! Una pasarela surreal, sexy y divertida. Políticamente inspirada en los 60’s y 70’s se dio a sentir la Miuccia Prada joven, irreverente, audaz, creativa, dueña y señora de esta marca. Lo más destacado fueron los accesorios, en especial zapatos opulentos y exagerados acompañados por vestidos de estampados fuertes y muy decorativos pero ricos de buen estilo.

    Prada

París

  1. Dries Van Noten: el creativo conocido por su estilo ‘avant garde’ celebró su show número 100. Para ello, invitó a sus modelos favoritas y generó una pasarela multi-generacional incluyendo en ellas a Ceclia Chancellor, Kirsten Owen y Emma Balfour, entre otras más jóvenes como Gigi Hadid. Van Noten que siempre está un paso por delante de los demás en su vanguardismo, rindió homenaje a su historia y nos mostró un poco del futuro combinando el 3D printing en el estilismo de moda.

    Dries Van Noten

  2. Balenciaga: Demna Gvasalia estudió los archivos de Cristóbal Balenciaga y supo combinar su cinismo con el espíritu del vanguardista español. Esta fue sin duda una de mis pasarelas favoritas. Brindó una variedad de siluetas y opciones todas muy intrincadas, opulentas pero sumamente cautivadoras. Lo que más destacó fue un vestido de plumas de gallo blancas con aplicados sintéticos negros acompañados por un maxi clutch más grande que la modelo. Sin duda, te quitaba el aliento y te hacía soñar. Aunque la moda es un reflejo de nuestra sociedad vale que en este caos que vivimos, un poco de glam y soñar un ratito no viene mal.

    Balenciaga

  3. Chanel: y como siempre es Karl Largerfeld quien tiene la respuesta y la próxima pregunta. Si estamos consumidos en un mundo lleno de cambios políticos, un debate perenne entre el proteccionismo y la diversidad, los derechos de la mujer y la integración migratoria, entre muchos otros problemas, la respuesta más fácil es escapar… y eso hizo Chanel, nos hizo huir. Con un Grand Palais decorado como una estación espacial lista para lanzar su próximo cohete al espacio, Largerfeld simuló el despegue de un cohete. Cuando la estructura de más de 10 metros empezó a echar humo rosa pálido por debajo y se elevó mínimo unos 7 metros más, la euforia se apoderó del público y de alguna forma todos nos escapamos un rato de nuestros problemas. Lo que más destacó fue la pregunta: ¿el futuro es ahora? Toda esa noción supersónica que idealizamos cuando éramos pequeños se está volviendo realidad y, ¿estamos listo para ello? Según Largerfeld, entre botas espaciales muy estiladas y llenas de brillantes, shals hechos de textiles de aluminio pareciera que sí, estamos viviendo el futuro y entre tantas cosas no nos estamos dando cuenta que la realidad que fantaseábamos ya está acá.

    Chanel

Gabi Ramos

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