Hoy (domingo) en la mañana me desperté y al salir de mi cuarto (oscurecido con las cortinas) y ver la radiante luz del día pensé: Un día más… 

Y depende de tu estado de ánimo o tu condición emocional para que tengas una actitud y entintes esa frase. Si estás en un buen momento de tu vida, te sientes entera o te gusta lo que haces, será una frase entusiasta, llena de vida. Pero si estás pasando por un momento de soledad, sin trabajo o pasando alguna pérdida, será una expresión de desesperanza o sin sentido.

Quizá hemos dicho tantas veces esta frase que probablemente no somos conscientes de cómo refleja el estado emocional en el que nos encontramos.

Hace unos años pasaba por un momento difícil, por una pérdida importante en mi vida, y recuerdo no querer ni si quiera pararme de mi cama; “una día más” me parecía como un yunque sobre mis hombros, como una pendiente de subida infinita… y al paso de los días y atravesando todas las emociones que estaba sintiendo surgidas de todos los eventos que rodeaban esos días, de repente, me desperté y vi el día con otro color, y agradecí tener “un día más”.

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Imagen de Konevi en Pixabay

Por alguna razón estamos aquí, eso siempre nos dicen -o nos decimos- y la conciencia de descubrir esa razón es lo que llamamos sentido de vida, lo que hace que el “un día más” sea desde el entusiasmo o la desesperanza, eso es lo que nos da el deseo de intentarlo, de “echarle ganas” de buscar una segunda oportunidad… o no…

Desear tener “un día más” depende profundamente de la actitud con la que enfrentamos la vida. Y actitud y sentido de vida están directamente relacionadas. El ser conscientes de éstas nos permite tener una idea de en dónde estamos parados en la experiencia emocional de nuestra vida.

La conexión con nosotros mismos es la solución para elegir cambiar la situación si no nos está haciendo sentir bien. Mientras más cercanos estemos a reconocernos por quien realmente somos, más fácilmente podremos permitir atravesar las tempestades, sabiendo que son tempestades sin tratar de ignorarlas o evadirlas. Eso nos permite vivir nuestras experiencias y emociones como son; eso nos lleva al otro lado de la tempestad. De hecho, nos podría permitir encontrar “un día más” con esperanza y gozo.

Si nos alejamos de nosotros no podríamos identificarnos para poder abrazarnos y sostenernos en la tempestad, eso nos da una sensación de vacío y desolación; sería más difícil encontrar ese hilo de esperanza que necesitamos para tener una actitud positiva y sentido de vida.

Observa: ¿Cómo te sientes? ¿Qué te dices? ¿Que significa para ti “un día más” en tu vida? Si tu respuesta es desoladora y sin sentido, date tiempo, busca ayuda, respira profundo, y recuerda que… ¡esto también pasará!

Serie despertar y permanecer despierta. 

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