El regreso a clases ha iniciado para la educación preescolar, básica y media y será virtual y a distancia. NO hay vuelta de hoja y nos guste o no a los padres, la tecnología ha llegado para resolver muchísimos temas y para facilitarnos la vida, sobre todo en tiempos de distanciamiento social.

Una realidad

Nuestros hijos han pasado quizás más tiempo usando pantallas de lo que solían hacerlo, y ahora, no es una opción, pues la escuela será, o por televisión u on-line.

La información disponible sobre los beneficios o consecuencias de que los niños usen pantallas es confusa, excesiva y muchas veces contradictoria. Hay muchos riesgos, es innegable, pero también muchos usos positivos y beneficios en el aprendizaje y en la resolución de problemas.

Reglas y acuerdos en familia

Todos los padres queremos que  nuestros hijos estén seguros al usar los dispositivos electrónicos, pues no es novedad que muchas situaciones peligrosas existen al estar conectados. Por eso, te comparto algunos puntos que en casa adoptamos en acuerdo familiar y que nos hacen sentir más en control y disminuir los riesgos al usar medios digitales.

Las familias podemos funcionar como empresas (al final es la más importante que tenemos), y desde ese punto de vista hablar de quiénes somos, cuáles son nuestros valores y nuestra forma de actuar y desde ahí es que nosotros dictamos (participando todos), nuestro «Código de Ética Digital Familiar».

Es muy importante resaltar que cada una de las reglas son desde el amor y el cuidado y NO una amenaza en caso de infringirlo. La confianza de los niños a los papás es básica en el uso de tecnología, los niños «creen que lo saben todo» y eso los pone en riesgo.

Código de ética digital familiar

Las reglas o acuerdos NO son negociables, si se rompen significa que lo hicimos en consciencia (porque ya sabíamos que no era apropiado) y entonces. asumiremos las consecuencias: 

  • NO se pueden enviar mensajes crueles, violentos, absurdos o que discriminen en cualquier situación a nadie. Ni de broma. Ni tomar situaciones serias como chistes haciendo burla de ello.
  • NO se comparten fotos propias o ajenas que atenten contra el cuerpo, o que los exhiba, incriminen o los haga sentir avergonzados.
  • NOS pedimos permiso para publicar nuestras fotos familiares en redes sociales si sale alguien más. Si alguien no quiere, NO se comparte (es una manera de reafirmar la privacidad).
  • NO participamos en rumores, chismes o ninguna forma de bullying.
  • DENUNCIAMOS contenidos inapropiados, chismes, burlas, fotos inapropiadas o situaciones que creemos ponen en riesgo a otros cuando son de nuestro conocimiento.
  • NO intercambiamos datos personales.
  • NO compartimos datos privados (horarios familiares, claves, passwords, teléfonos, direcciones, etc).
  • NO hablamos con extraños en línea ni para jugar. Es MUY importante explicar a los niños que un extraño es cualquier persona que NO conocen físicamente, realmente y de tiempo atrás, por más amigo confiable que parezca en sus diálogos o fotos en línea, es un desconocido y por lo tanto; un peligro.
  • NO compartimos videos o imágenes violentas, ni las reenviamos aunque las hayamos recibido.
  • NO reenviamos cadenas de ofertas, ni regalos, ni cupones. 
  • NO sacamos fotos ni compartimos los espacios y momentos privados de la casa.
  • NO usamos los dispositivos digitales en la mesa y tenemos un espacio libre de WIFI al día todos juntos, al menos 1 hora.
  • NO hacemos multitasking, si vemos TV es TV, si escribimos o leemos, es eso, no vamos checando el teléfono para no caer en la distracción.
  • NO duermen con sus teléfonos o iPads en la recámara.
  • Sus conversaciones no se borran y tenemos acceso a ellas.
  • Si no es necesaria la pantalla por escuela o entretenimiento (ejemplo: fines de semana), no se usan.
  • El deporte, la conversación personal, el contacto con la naturaleza, la familia, son antes que las pantallas.

Nadie somos expertos en esta nueva forma de vida, hay mucho camino por recorrer y aprender, sentar algunos principios es positivo para todos. Es como ir creando nuestro Manual Familiar de Buenas Prácticas, el tiempo dirá que debemos relajar y en qué debemos ser más estrictos o cautos.

Como padres ninguna precaución es poca, somos los responsables absolutos de lo que nuestros hijos ven, hacen o comparten en internet y somos sus guías. Es necesario formar equipos que equilibren su destreza y nuestra sabiduría para sacar lo mejor de este momento tan digital. No perdamos de vista que la vida frente a las pantallas hoy no solo es pasiva, los niños consumen y crean contenidos, así que la «alfabetización digital» de los adultos a cargo es básica para tener el mejor resultado y aminorar los riesgos. Investiga, lee, actualízate, no hay pretextos. Esta crianza es la que toca en muchas familias y es momento de sacar «lo mejor, de lo mejor».

Karla Lara 

IG @karlamamadecuatro

 

Comparte tu opinión