Muchos padres tienen el gran error de hacer que su hijo estudie lo que no le gusta. “Yo soy ingeniero, tú también debes serlo”. Seguramente no eres de esos casos. ¡Aconséjalo e impúlsalo a seguir sus sueños!

Qué bonito cuando los padres aceptan las decisiones de su hijo. Eso no quiere decir que no se vale un consejo o ser sus lazarillos para que tome la decisión acertada.

¿Cómo hacerlo?

Ten en cuenta lo siguiente:

  • Conoce las habilidades y capacidades de tu hijo, de esta forma podrás guiarlo y orientarlo sabiendo para qué es bueno. Por ejemplo, si tu hijo no se la lleva con las matemáticas, no tiene caso que le propongas estudiar ingeniería… Conócelo y apóyalo sabiendo sus debilidades y fortalezas.
  • Llega a ese punto exacto donde puedas darle a tu hijo la libertad de elegir lo que quiere y lo que le gusta. Cuando notes que necesite alguna guía o algunos consejos, pues vienes con tus dotes de ¡súper mamá! a darle opiniones que puedan ayudarle con sus inseguridades.

 

  • No compares las carreras de los demás con la que él eligió, esto es una causante de traumas que se reflejan con el pasar de los años. Capaz tu hijo decida terminar por estudiar lo que tú quieres o se siente frustrado por no elegir una carrera que abarque tus expectativas.

 

  • Existen casos donde los jóvenes empiezan a estudiar la carrera que ellos creían la indicada pero con el paso del tiempo se dan cuenta que no es precisamente lo que pensaban. Este punto es importante. En muchos casos ellos sienten miedo de decir “no me gusta esta carrera” por creer ser una decepción para los padres. ¿La recomendación? Que exista una comunicación efectiva y afectiva entre padres e hijo, es lo mejor para elegir, descubrir y avanzar a los pasos futuros.

 

  • Cuando sientas que tu hijo eligió de forma correcta, puedes proponerle buscar un empleo mientras estudia. Es la mejor manera de formarlo para que empiece a tener otro tipo de responsabilidades. ¡Que ejerza su carrera es su mejor orgullo! Y el tuyo también…

Deja que tu hijo elija libremente y forma parte de este hermoso proceso que es sin duda, uno de los determinantes para su vida y su futuro.

 

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