¡Cuidado con la baja autoestima en los chavos!

5 señales que debes tomar en cuenta cuando se trata de los niños o adolescentes

“Quiero ser…”

“Me gustaría ser tan popular como…”

“Me gustaría lucir como…”

Estas tres frases son parte constante en los pensamientos de niños y adolescentes. Desde pequeños soñamos con grandes proezas y repetir las hazañas de quienes admiramos. Pero hoy los héroes son distintos. Ya no es mamá o papá, ni el policía, ni el bombero, ni la maestra. Los niños sueñan con ser famosos… la mayoría a través de las redes.

A veces podemos pensar que nuestro hijo (a) está bien, porque saca buenas notas, es educado, bien parecido y tiene buena conducta. Pero ¡cuidado!, que muchas veces detrás de la fachada ‘perfecta’ se esconde un problema de autoestima.  

¿Sabías que los niños modelo tienen más problemas para socializar?

Muchos son objeto del bullying, por sus actitudes perfeccionistas o por ser como les dicen en el lenguaje escolar “Teacher Pets”. A ello hay que sumarle, que vivimos en una época donde los ideales de éxito pueden marcar nuestra personalidad desde muy pequeños. Estamos rodeados de muchos estímulos y la cantidad de información que recibimos, es abrumadora. Imagínate esa percepción por parte de un niño, que pasa buena parte de su jornada conectado.

Los psicólogos definen la autoestima como la manera que una persona se percibe a sí misma. Es producto de la diferencia entre el “yo” ideal (cómo quisiera ser o lo que quisiera lograr)  y cómo nos vemos en realidad.  Muchas veces la imagen que los niños tienen de sí mismos es totalmente contraria a la que podemos ver como padres. Por eso es por lo que hay que estar atentos.

Señales de una Baja Autoestima

Hay ciertos elementos que como padres podemos identificar. Todos ellos son una advertencia de que nuestro hijo puede tener problemas.

1.-  Actitud Perfeccionista:  Generalmente está presente en los llamados niños modelos.  Sacan buenas notas, pero nunca es suficiente. Tiene miedo al fracaso y cuando los ideales son muy altos entran en depresión por no poder alcanzarlos. Allí comienza a socavarse su autoestima por aquello de “No soy tan bueno”. “No lo merezco”. “Fracasé de nuevo”.

2.- Tristeza: Aquellos niños, que no tienen razones aparentes para estar siempre tristes, PERO LO ESTÁN.  No sonríen, no tienen motivación y tienden a aislarse en su propio mundo. OJO con esto, porque es uno de los signos que puede detectarse con mayor facilidad.

3.-  Los Indecisos: “ No sé…” Cuando esta frase es cada vez más frecuente, podemos estar en presencia de una baja autoestima. No saben qué hacer, a dónde ir o cómo responder porque NO quieren decidir. Esto se genera nuevamente por el temor al fracaso o que sean culpables de las decisiones tomadas.

4.-  El complaciente: Atención con la personalidad de “Todo lo Puedo”.  Desde pequeños debemos aprender a decir NO. Esto trae un gran problema, sobre todo cuando los jóvenes lo hacen por complacer a sus amigos o tratar de encajar en algún grupo. Puede desencadenar en problema de drogas o depresión aguda.

5.- Poca Socialización: De acuerdo con los especialistas, es uno de los signos más importantes. Si tu hijo tiene dificultad para relacionarse, o no tiene amigos, ¡TIENES QUE ACTUAR!

Cuando no interactuamos socialmente, algo está pasando. En el caso de los niños y adolescente puede tener su origen en una baja autoestima que además conlleva a otros problemas como el bullying depresión o acoso.

No quise terminar este artículo sin ofrecerles unas estrategias básicas para fomentar una buena autoestima a nuestros niños:

Darles responsabilidad y contribuir con labores en casa, en clase, participando en obras de caridad.

Ofrecerles la oportunidad de tomar sus propias decisiones, a edades apropiadas, y buscar solución a sus problemas.

Tratar de ser generosos con los reconocimientos que se les den.

Proveerles estructura y límites en su vida.

Aprender a aceptar y a lidiar con sus errores y fallas, criticarlos en forma constructiva de manera de convertirlos en oportunidades de aprendizaje.

Pedirles opinión, particularmente en el caso de adolescentes a quienes les encanta ser tratados como personas mayores.

¡Por último, animarlos a seguir su pasión! Evita ser obstáculos en sus vidas/sueños, sobre todo, en estos tiempos tan complicados, no dejes de estar allí para ellos. No se trata de vigilarlos, se trata de acompañarlos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Síguenos @KENArevista!

Acompáñanos en nuestras redes sociales y no te pierdas ninguna nota de KENA.