Es importante saber cómo cuidar la salud mental de nuestros peques en este regreso a clases. Por esta razón, debemos estar atentas a su comportamiento y ayudarlos a desenvolverse.

Lo fundamental es que, como padres y cuidadores, hagamos lo necesario para prevenir algún trauma en nuestros niños, así como también un posible desarrollo de algunos trastornos como ansiedad generalizada, TOC o hipocondría.

El equipo de Crianza Desansiedad nos explica que lamentablemente al tener tanto énfasis en la prevención de los contagios podríamos estar incurriendo, sin darnos cuenta, en acciones que puedan alterar la salud mental de nuestros niños y adolescentes.

¿Es posible encontrar un punto medio?

La idea es cuidar ambas partes de igual manera, pensando en sus necesidades y asumiendo el rol de adultos que a nosotros nos toca.

“Con este regreso a clases las escuelas y los padres de familia estamos enfocados en encontrar la manera de que sea lo más seguro posible, de tal forma que evitemos la propagación del virus y cuidemos la salud de todos pero al estar enfocadas mucho en este punto, podríamos estar pasando por alto las consecuencias que nuestras acciones pueden tener en la salud mental de los niños y los adolescentes, la cual, al día de hoy, ya ha sido bastante afectada”, comentaron los expertos de Crianza Desansiedad.

Salud mental

Ellas están feliz por el regreso a clases. Foto de Yan Krukov en Pexels

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La salud mental de tu peque cuenta: ¡tips para el regreso a clases!

Estos tips garantizan las condiciones necesarias para que el aprendizaje realmente se pueda llevar a cabo, de lo contrario, éste se puede ver obstaculizado.

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-Prohibirles levantarse de su lugar y caminar libremente en el salón, por un periodo prolongado de tiempo y de forma repetitiva, siendo regañado en caso de hacerlo.

– Presenciar que estos regaños y ejercicio de control suceda con otros compañeros, propiciando un sentimiento de indefensión aprendida (se sienten vulnerables y en peligro al ver que otro estuvo en una situación difícil).

– El querer socializar y jugar libremente y que no se cuente con el espacio o la oportunidad de hacerlo, y que incluso esto que naturalmente busca y necesita sea percibido como algo peligroso que se debe de evitar y recibir represalias en caso de hacerlo. Por ejemplo, que un maestro los regañe por estar compartiendo un lunch o jugando a la pelota sin cubrebocas.

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– Que sea exigido y esperado a que tenga un excelente rendimiento académico, sin tomar en cuenta que las condiciones para aprender no son las ideales.

– Regañarlos por salir de la escuela sin el cubrebocas puesto o sin haberse puesto gel.

– Insistirles demasiado en que de él y de sus cuidados depende que el virus llegue a casa, con el abuelito, o que él tiene que cuidar a todos para que esto no suceda, por ejemplo.


3 must del regreso a clases: comodidad y estilo


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