La meditación y la belleza: por tu bienestar

Cuando pensamos en nuestra apariencia física, en mejorar nuestra imagen, pensaríamos que hablamos de temas superficiales y banales.

Pero si reflexionamos un poco sobre ¿por qué subimos de peso en ciertas partes del cuerpo, más que en otras, por qué se nos marca más una arruga del lado derecho de la cara que del izquierdo, por qué hay mujeres que no tienen celulitis en lugares como los brazos o abdomen y otras sí?

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La respuesta la podemos encontrar con un poco de meditación.

Imagen de Elly Fairytale en Pexels
Imagen de Elly Fairytale en Pexels

La meditación

La meditación es una herramienta que nos ayuda a encontrar lo que hay detrás del mundo material que nos rodea, a observar la energía que sostiene “todo lo que es” y entender mejor la raíz de las situaciones que vivimos y cómo transformarlas en evolución.

Gisela Dominguez Arce, Coach de meditación nos cuenta: «he dedicado mi vida, desde hace varios años, a cuestionar todo, lo cual me ha llevado a un camino interior que me ayuda conocer mejor mi cuerpo, a entenderlo y solo así, en mi experiencia, se logra una verdadera aceptación y amor hacia él, y como consecuencia sentirte hermosa, más que buscar la perfección del cuerpo.»

«Estamos muy acostumbradas a tener todo inmediatamente, hacemos una dieta y nos martirizamos dos semanas limitándonos de todo lo que nos gusta para bajar de peso rápido. Nos inscribimos al gimnasio y como no vemos los resultados deseados en pocos días, se nos acaba la motivación y abortamos la misión. Usamos bótox o nos operamos porque no soportamos vernos perfectas ya, en este momento,» añadió.

Poco a poco empezamos a “despertar” como humanidad para darnos cuenta de que el tener las cosas rápidamente nos trae resultados temporales y que no nos satisfacen a largo plazo, el gusto se nos acaba en poco tiempo, y que la verdadera plenitud y felicidad están en nuestro interior.

Nuestro cuerpo es un claro ejemplo del poder que tienen nuestros pensamientos y emociones repetitivos. Él es un reflejo de cómo estamos por dentro.

¿Qué dice tu rostro?

Gisela nos da algunos ejemplos de la energía que, sin darnos cuenta, tenemos guardada en el inconsciente y se manifiesta como padecimientos o deformaciones en nuestro cuerpo:

* Arrugas en la frente y entrecejo: pensamientos negativos como preocupaciones, incertidumbre, deseo de control, perfeccionismo.
* Ojeras: tristeza ante tu perspectiva sobre la vida.
* Cachetes abultados: auto-protección porque “no quiero que me vean tal cual soy”.
* Papada: “me siento inferior, mi actitud ante los demás es de “tener la cabeza agachada”.
* Celulitis: “siento vergüenza porque no soy lo que debería ser para los demás”.
* Abdomen bajo abultado: baja autoestima, “no soy suficiente”.
* Piel seca: falta de emoción y amor en mis interacciones con las personas y con mi mundo.
* Cabello reseco: falta de confianza en mí misma.

Lo más importante para empezar a sanar estas características negativas en el cuerpo, es hacer consciencia y darnos cuenta de que hay algo mucho más profundo de lo que vemos y empezar ser muy compasivas y amorosas con nuestro cuerpo.

También les recomiendo hacer masajes muy suaves todos los días a la parte del cuerpo que quieras sanar. Visualiza que de tus dedos sale una luz rosa muy brillante que llena de amor esa parte del cuerpo, mientras le dices a tu cuerpo, de preferencia en voz alta: “Gracias por mostrarme lo que debo sanar, te regreso el amor que mereces”.

Este decreto empezará a cambiar la energía de cada célula y empezarás un proceso de sanación profundo que te permitirá encontrar tu verdadera belleza para que el mundo la pueda ver.



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