Trabajar en pijama, levantarse tarde, comer con tu familia… ¡sin tuppers, sin lonchera!, ir al gimnasio en la mañana, escribir desde tu cama, ser tu propio jefe, descubrirte desayunando en martes con tus amigas amas de casa, olvidarte del espantoso tránsito diario y los cumpleaños de escritorio…

Por: Tania Lara

Ser Freelance es el sueño que todo oficinista de 9 a 6 ha estado soñando cada que suena su despertador, cuando tiene que cubrir “horas pompa” o si está atrapado en medio de un embotellamiento…

Para empezar este concepto incluye la palabra “free” de libertad, la cual de entrada ya promete algo tentador. Sugiere que quizá puedas ser dueña de tu vida y tu tiempo, o por lo menos de organizarlo a tu favor sin que nadie te cheque tarjeta o te descuente el bono.

Te invito a que revisemos qué tan libre es realmente el freelanceo y cuáles suelen ser las facturas emocionales que hay que pagar, ya que, como todo en la vida, las monedas tienen siempre dos caras.

En un minisondeo a un grupo de conocidos que han sido oficinistas formales varios años, y también han atravesado periodos largos de freelanceo (y me incluyo en la experiencia), se les hizo una sola y simple pregunta: ¿cuáles consideras los beneficios y las afectaciones de ser freelance?

Más allá de las frases hechas que no tienen más que significado personal, como
“ser mi propio jefe”, “hacer lo que
yo quiera”, “es cuestión de organizarse” y
otras por el estilo, este sondeo arrojó lossiguientes conceptos a considerar antes de lanzarte al ruedo o continuar.

1

Organización

Determinante en el éxito o fracaso. Saber administrarte con los horarios dispersos, ya que como bien puedes tener varias mañanas libres, te puede caer chamba de bomberazo (muy frecuente en esta modalidad) y atraparte en tu computadora de madrugada, domingo, “vacaciones” o días festivos. Y no hay viajes donde no lleves tu laptop y revises tu mail, y sí, quizá trabajes frente a la playa o tengas que rechazar algún buen trabajo al empalmarse tus compromisos.

2

Concentración

Ligada al punto anterior, pero esta habilidad es más psicológica que operativa. ¿Qué tantos estímulos hay en tu casa impidiendo que avances adecuadamente y qué capacidad tienes de sortearlos? Ya sonó el timbre, ya se despertó el bebé, ya te cayó la visita, ya empezó tu programa, ya voló la mosca. Para el entorno, esta modalidad muchas veces es mal entendida como si tuvieras más tiempo libre o siempre estuvieras disponible; los freelance sabemos que esto no es verdad. Dedica horas fijas de tus días a trabajar, sin hacer otra cosa ni comprometerte con nadie más, o renta una oficina en un coworking o aparte.

3

Sociabilización

Los humanos somos gregarios por naturaleza, nos nutre el trabajo en equipo y socializar, aprendemos delas personas, nos caigan bien o mal. La oficina es una especie deescuela para grandes” en este aspecto. Para el freelance no es problema si tiene otras áreas para socializar como sus amigos, pareja, familia, compañeros de hobbies, etc. Sin olvidar que debes promoverte y seguir vigente en el gremio de tu profesión, pues ahora tú eres tu propio promotor y anunciante.

4

Incertidumbre económica

Este es el tema con mayor problemática en esta modalidad. Los pagos posteriores a 30, 60 o quién sabe cuántos días de meter tu factura y entregado el trabajo, ¡o peor!: nos han tocado rateros fraudulentos que nunca nos pagaron. Si no eres una persona ahorradora, auto-administrada o te da pena cobrar, te vas a comer las uñas y endeudar con créditos. Si en las empresas formales ya están quitando las prestaciones, bueno, ¡aquí nunca han existido!, no verás aguinaldo, seguros, antigüedad, bonos, comedor, jubilación, vacaciones pagadas, ni nada de eso que un “godín” sí tiene. Y a la fecha en nuestro país, no hay sindicato que nos ampare. Así que todo esto deberás verlo por tu cuenta.

5

Libertad de elección

(y aquí regresa la palabrita que tanto nos gustó) este modo de autoempleo te permite buscar o aceptar proyectos y clientes que realmente te apasionen y rechazar a los que no; factor que en la modalidad tradicional significa general- mente entrarle a “lo que te toque”. Sin embargo, si te hace falta llegar a tu cuota de gastos, varias veces terminarás por aceptar algún trabajo o cliente aunque no te encante. Y déjame aclarar algo: sí tienes jefes… aunque ahora les llames clientes y eso equipare un poco más la relación.

 

Jean Avet Francois, psicoterapeuta experto en coaching laboral, nos comenta que “es mejor ser converso o mixto, que nacer freelance”. con lo que se refiere en el primer caso a la transición de trabajador tradicional a freelance, cuando ya se cuenta con un grado de expertise y reconocimiento en el medio; el segundo caso es un mix, ser freelance para clientes variables pero tener algún ingreso consolidado y fijo (llámese negocio, iguala, cliente frecuen- te, segundo trabajo, persona que te mantenga) que a querer empezar como freelance desde cero”.

Cuándo SÍ y cuándo NO

 

INDICACIONES

Profesionistas con experiencia, clientes y contactos en el medio.

Para mujeres en maternidad que quieren repartir su tiempo entre la crianza y la profesión, ya que pueden ir midiendo la frecuencia e intensidad del trabajo los primeros años sin salir de órbita. 


 Profesionistas con plan B, es decir que van a montar un negocio o apoyar la empresa familiar de otro gremio, estudiantes de postgrado o alguna otra carrera y por lo tanto requieren repartir su tiempo y esfuerzos. 


 Cuando cuentas con los medios económicos, alguna otra entrada fija, un negocio próspero, la herencia del abuelito o algún otro apoyo externo para sustentar los periodos de “vacas flacas” en el freelanceo. 


 No hay reglas fijas al respecto, pero las profesiones creativas, artísticas y humanitarias, tienen mayo- res índices de contratación freelance. 


 

CONTRAINDICACIONES

No se recomienda para personas  caóticas, poco autónomas ni con déficit de concentración, ya que implica un alto grado de organización y automotivación.

Personas que suelen atravesar largos periodos depresivos.

Estudiantes recién egresados sin experiencia en el gremio; será difícil darse a conocer, tener contactos fidedignos y les hará falta estar al tanto de la movida en el campo.

Personas que no cuenten con otro apoyo o entrada económica.

Como verás, hay varios factores a considerar en la ecuación, pero sobre todo te invito a relativizarlos en tu propia vida, situación actual, personalidad, profesión y contexto, sin dejar a un lado “tu nivel de ganas”. ¡Suerte con tu decisión!

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