En nuestro especial de “Lo que callamos las rizadas” (pág30) Kena Febrero, incluimos los mandamientos que toda mujer de pelo rizado deber jurar seguir al pie de la letra.

1.- Usarás el secador con prudencia: Los difusores úsalos sólo para cuando tengas que ir a un evento y tengas que secar el pelo (y en la potencia más baja) ya que lo deshidratan más. Una de las reglas de oro del cabello rizado es secarlo al aire libre y después estilizarlo con las manos y producto para peinar.

2.- Te alejarás de la plancha: Sí, sabemos que mueres por verte de pelo lacio, pero que sea muy de vez en cuando. La plancha es agresiva en todos los tipos de cabello, pero para el chino es una carga muy pesada; de hecho, corres el riesgo de que el bucle no regrese a su estado natural.

3.- Usarás las herramientas adecuadas para peinarlo: Ouidad recomienda peinarlo con peine de rizos en la regadera después de aplicar el acondicionador. Después de eso, ¡ni lo pienses!

long-curly-hair-girl-on-a-swing

4.- Lo alimentarás adecuadamente: El cabello es una de las partes del cuerpo que más resiente la mala alimentación. Si tu cabello no crece o se ve sin vida, es una clara señal de que está mal alimentado. Incluye en tu dieta vitaminas: E, C, potasio, betacaroteno y Omega 3. Si el problema persiste, te recomendamos visitar al nutriólogo.

5.- Sabrás cómo cortarlo: Aléjate de la famosa técnica de navaja a la hora de cortarlo. La cutícula es más delicada, y con este tipo de herramientas se abre con más facilidad.

6.- Te sentirás orgullosa de su volumen: El cabello rizado favorece el volumen por naturaleza; no vayamos en contra de esto y trabaja mejor en definirlo.

tumblr_inline_miu79c9iGr1qz4rgp

7.- No te dormirás con el cabello mojado: Evita ir a la cama con el cabello mojado. No sólo quita el volumen: enreda el cabello y lo hace difícil de manejar.

8.- Lo mantendrás hidratado SIEMPRE: Que los tratamientos semanales sean un ritual en tu belleza. Busca los que favorezcan la hidratación, como las mascarillas que puedes usar en la regadera.

 

*Lo que callamos las rizadas” (pág30) KENA Febrero. 

 

 

Comparte tu opinión