Llevo casi dos años con mi novio ¡¡¡y estoy súper mega feliz híper y enamorada!!! Es la persona que más admiro en el universo entero (además de mi papá) y lo más curioso es que… ¡¡¡lo conocí en Tinder!!!

Déjame contarte.

Cuando terminé mi última antepenúltima relación, ¡estaba devastada!, básicamente por tres razones:

  • Creía que estaba vieja (a punto de cumplir 35 años)
  • Pensaba que no había hombres disponibles para mí (“todos están casados o divorciados”)
  • Me imaginaba que la gente me tacharía de mujer loca, neurótica y/o problemática (el famosísimo: “por algo sigue soltera”).

Gracias a Tinder me di cuenta que estas tres creencias eran falsas.

Mi novio y yo nos conocimos en Tinder; personalmente nos considero un caso de éxito ¡¡y lo mismo deseo para ti!!

NO TAN RÁPIDO, QUERIDA SALTAMONTES

No bajé la app de la flamita luego luego; primero me enfoqué en mí. Durante tres meses me dediqué a darme terapia emocional intensiva, pues para nada me gusta estar triste ni deprimida. ¡¡La vida es demasiado extraordinaria para estar bajoneada 24/7!!

Cuando me sentí lista, descargué la aplicación… ¡¡¡por sugerencia de mi papá!!! “Todas esas aplicaciones no son para ligar, no las veas así”, me dijo mi sabio padre. “Son más bien para conocer gente, ¡es la nueva manera de hacerlo! ¿Que no te has dado cuenta que estamos obsesionados con el celular? No lo soltamos ni para ir al baño”. Mmhh, interesante… ¡y cierto! Así que la instalé.

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Entonces me di a la tarea de SUBIR LAS FOTOS:

SÍ: Elige seis fotografías que hablen de ti y representen tus gustos y estilo de vida. Acuérdate que “una imagen dice más que mil palabras”. La selfie con boca de pato está bien, pero incluye también alguna con tu perro (si tienes), patinando (si te gusta hacer ejercicio), con algún libro (si te gusta leer)… Entiendes mi punto 🙂

NO: Las fotos grupales no aplican, al igual que las imágenes súper cerca o súper lejos de animales, paisajes, tatuajes, etcétera. Tampoco aplica “ocultar” tu trauma, llámese calvicie, nariz aguileña, ojos bizcos, acné, kilos de más… No hay nada peor que crear una expectativa de top model que será imposible cumplir. Mejor mostrarse tal cual y si le gusta, ¡qué bien! Si no, también (al fin y al cabo ni nos enteramos).

Luego empezó el juego de la SELECCIÓN:

SÍ: Dado que Tinder está ligado a Facebook, prefiere gente con la que tengas amigos en común. Ojo: no es para que les llames para pedir referencias, ¡para nada!, porque finalmente cada quien habla como le fue en la feria y una persona no es igual como amiga que como empleada. Es sólo para que tengas una referencia social en caso de que tu intuición te diga que esta persona oculta algo.

NO: No te dejes llevar por las apariencias. Sí, el amor entra por la vista y el mismo trabajo cuesta irse a cenar con una persona guapa que fea, peeero, el físico –aunque se oiga trillado– no lo es todo. Trata de ver un poco más allá, fíjate en su descripción.

DESCRIPCIÓN, tu carta de presentación en 500 caracteres:

SÍ: Depende mucho de qué tan abierta/directa quieres ser. Mi consejo es que seas muy general, tipo “Quiero conocer gente nueva”, algo así. No sugiero que conectes tu perfil a tu Instagram. Un poco de misterio nunca le hizo mal a nadie.

NO: Sin importar lo que escribas, trata de hacerlo en positivo. ¿Qué sí quieres, qué sí buscas, qué sí te gusta? Si yo digo “No me gustan los chocolates rellenos”, ¿en qué estás pensando? Es lo mismo. Si no quieres un one-night-stand (un acostón), mejor escribe “Me gustaría algo serio”, “Busco algo formal”.

Una mala descripción, escrita en negativo, te puede cerrar puertas. Piensa bien qué quieres transmitir. Sé fiel a tu esencia.

IT’S A MATCH! Tú y Fulanito se gustan:

SÍ: En mi experiencia, el ego-boost de gustarle a alguien se volvió adictivo. Entre más “matches”, más arriba mi autoestima. Por eso aquí lo dejo a tu libre albedrío. Si eres mujer, ponle corazones (que no estrellitas) a cuantos quieras. Nada que la opción “Cancelar Match” no pueda arreglar.

NO: Nuevamente, si eres mujer, sigue deslizando sin irte a la pestaña de chat. Aunque vivamos en pleno siglo 21, no recomiendo por nada del mundo ser la primera en enviarle un mensaje. ¿Retrógrada? Escucha la canción “Qué Perrón” (aquí) y luego hablamos.

La dinámica del CHAT:

SÍ: Dejo a tu criterio a quién darle tu whatsapp (rara vez te piden el teléfono, aunque sea lo mismo). Con los celulares de hoy, nunca ha sido tan fácil bloquear a la gente, así que no tienes mucho que perder y quizá mucho que ganar.

NO: No creas que porque ya platican en Whatsapp es tu media naranja o que ya van “en serio”, ¡para nada! Es sólo una manera más fácil de comunicarse y punto. Tip importante: no sigas “las reglas” y contéstale en cuanto puedas. No digo que en plena junta con tu jefe o a la mitad de tu clase de yoga, pero nada peor que quererte hacer la interesante cuando todos sabemos que vivimos con el celular en la mano.

¡¡Suerte en la primera cita!!
No te pierdas mis tips para este momento crítico en el siguiente post.

Sólo te adelantaré algo: mantén las citas cortas, 20-30 minutos y a otra cosa mariposa. Ese tiempo es suficiente para saber si hubo click. Piénsalo. Si el tiempo es el recurso más valioso que tenemos, ¿por qué se lo habríamos de dedicar a alguien con quien no hay química?

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