En virtud del mes del amor, la pasión, el sexo y todo el tema San Valentiniano, volvimos a recurrir a la QFB y nutrióloga, Gaby del Fueyo, quien desenmascaró mitos y nos reveló cuáles son los verdaderos alimentos afrodisíacos… y a qué se debe que lo sean.

Tania Lara: Cuéntanos de los orígenes de los afrodisíacos

Gabi del Fueyo: Todos sabemos que Afrodita es la diosa griega del amor, pero debemos remontarnos al Imperio Romano donde un médico y botánico, Pedanio Dioscórides (año 65 D.C.) escribieron el  «Manual de farmacopea». Muy utilizado en la Edad Media y el Renacimiento, ahí se hablaba de recetas «afrodisíacas» con partes de… ¡buitres! (nada apetecibles).

Lost in translation!

G: Ya durante la Edad Media, en torno al año 1000 D.C., el médico persa Avicena en su obra «Canon de Medicina« habló también de afrodisíacos y decía que las orquídeas (nombre que viene del griego orquis, que significa testículos, debido a que el bulbo de estas plantas tiene esa forma) podían mejorar y aumentar el deseo. Se refirió a los bulbos de la orquídea como testículos vulpis (testículos de zorro en latín) y debido a una mala traducción, la gente en vez de comer los bulbos de las orquídeas, empezó a matar zorros para comérselos como alimento afrodisiaco.

T: ¿Qué son realmente?

G: La definición exacta es que son alimentos o compuestos que supuestamente pueden aumentar la libido/ deseo sexual y también mejorar el rendimiento físico.

T: Algunos alimentos afrodisíacos

G: Actualmente la estrella de este tipo de alimentos, supuestamente, afrodisíacos se ha asociado con las ostras. ¿Pero por qué? Es debido a que las ostras son muy ricas en zinc y éste puede aumentar la producción de testosterona y la producción de espermatozoides.

Ya decía la leyenda que Casanova se tomaba ostras todas las noches

Pero no hace falta arrasar con todas las ostras del mar, ya que en nuestra despensa tenemos alimentos muy ricos en zinc y mucho más accesibles económicamente como son las nueces, avellanas, almendras, pistachos, arroz integral, también los pescados y la carne. Así que querido Casanova, no lo hacías tan bien.

T: Ahora vamos con los que no son

G: También hemos oído hablar sobre que algunas frutas son afrodisiacas pero he de decirles que no es cierto. Fresas, plátano o papayas tienen formas sugerentes pero no contienen ningún nutriente que haga aumentar el deseo ni que sea vigorizante. Eso sí, la fruta es buenísima, sanísima y esto no hace que dejemos de tomar de 5 o 6 piezas de fruta como mínimo, al día.

También se le atribuyen características vigorizantes al ginseng, el tribulus (adaptógeno), el jengibre, etc. porque estimulan el sistema cardiovascular (son vasodilatadores) pero realmente actuarían sobre aquellas personas que tuvieran alteraciones en el sistema cardiovascular y depende mucho de la dosis y otros factores, o sea que tampoco vale atribuir estas propiedades a estas plantas.

T: Alguna indicación para ingerir afrodisíacos

G: Se debe tener precaución con los suplementos que venden algunos herbolarios camuflando al sildenafilo (principio activo del viagra) junto con otros productos naturales y que deberían estar prohibidos.

T: Alguna recomendación extra

G: Ya para cerrar y habiendo desenmascarado algunos mitos sobre los afrodisiacos, le quiero decir que el mejor es la imaginación. Para cuando ésta no es suficiente, nos podemos apoyar en otros recursos sencillos pero eficaces, como un ambiente adecuado: luz indirecta, velas aromáticas, música tranquila, un masaje relajante…

¡Así que ya saben qué alimentos comer este 14 de febrero!

GABRIELA DEL FUEYO COLINAS

NUTRIÓLOGA Y QUÍMICA FARMACOBIÓLOGA

EXPERTA EN DERMOCOSMÉTICA, FACIALISTA Y COSMETÓLOGA.
INSTAGRAM: @GABIDELFUEYO


Síguenos en redes sociales como @KENArevista: