La gala del Costume Met Institute puede que sea uno de los eventos más importantes en la moda de los Estados Unidos y de consecuencia de gran influencia para el mundo.

El evento que anualmente escoge un tema y de ese genera una exhibición en el Museo Metropolitano de Nueva York, también le pide a sus invitados asistir vestidos “de tal forma” para celebrar el leitmotiv en la gala inaugural. Honestamente, esta una de las alfombras rojas que más ansío ver y la que usualmente me decepciona.

El Metropolitano dedica una colección anual a la moda como arte y esta se llama “Costume Institute”, o sea el instituto del disfraz. La idea no es ridiculizar la moda, por el  contrario, es elevarla en una connotación artística, antropológica e histórica que genera una “explicación”, un “porqué”. La idea es hacer de esto algo interpretativo, pero también algo que narre una historia y esta debe tener una conexión directa a “algo” que ocurría en su momento.

Leer: historia del Costume Met Institute

Este año honró a la diseñadora japonesa Rei Kawakubo, y a su marca Commes des Garçons: In the Art of the In-Between’.

La diseñadora se ha dado a conocer por su estética conceptual, Avant Garde y totalmente motivada por el diseño como estructura más allá del comercio. También es la segunda diseñadora honrada en vida. El primero fue Yves Saint Laurent.

La invitación a la gala pedía a sus invitados vestir ‘Avant Garde’, en honor a la misma, y esto generó una alfombra roja un tanto aburrida. Parte de esto se lo endoso a lo vasto que es el concepto: innovador, romper reglas, llegar a donde nadie ha llegado. La otra parte se la atribuyo a la fama que tiene esta gala, por lo cual las celebridades prefieren «verse bien» y no hacer el ridículo, además las marcas de ropa que participan quieren mercadearse en  positivo y no de manera interpretativa.

Sin embargo, insisto, el concepto es vestir para el “Costume Institute”, se puede jugar un poquito y sería bien recibido, tal vez hasta aplaudido, un poco de atrevimiento.

Ya que el tema a celebrar consistió en una diseñadora en vida, con una narrativa muy específica y un concepto muy puntual: vestir la marca Commes des Garçons, pudo verse como algo “básico”. Pero la verdad, en esta pasarela creo que fue lo más arriesgado que vimos. Las siluetas de las colecciones de Rei Kawakubo son difíciles de entender y por ende de vestir, saber llevarlas o conseguir una forma de hacerlo otorga crédito a quien lo hace.  De los valientes tuvimos a Pharrell Williams, quien vistió jeans junto con una franela que tenía la palabra “Rei” y a su esposa, Helen Lasichanh, en un traje sin mangas hecho por la diseñadora. Rihanna, con un conglomerado de faralaos llevando sandalias de gladiador en tonos rosas se vio muy bien, pero la campeona de la noche fue la ex embajadora de china, Caroline Kennedy, quien lució un traje opulento en figura de diferentes estampados de flores con botas negras. No solo se vio increíble, sino también muy femenina. Lo que más impresionó de alguien considerado “normal” como Kennedy, que no es una súper modelo, ni una actriz o cantante, logró vestir una marca tan conceptual con tanta naturalidad demostrando que en este tipo de eventos esa moda en exceso se puede alcanzar.

Como ya les dije, para mí, estos fueron los héroes de la noche. Tracee Ellis Ross llevó un abrigo de CD con proporciones exageradas y logró verse muy elegante. Luego de la ex embajadora Kennedy, fue de las mejores vestidas en este concepto.

El problema estuvo en la interpretación. Solo puedo decir que Katy Perry en Maison Margela y Cara Delvigne en Chanel alcanzaron la estética de “Rei”. La artista Priyanka Chopra en Ralph Lauren, imagínense un abrigo tipo trench, con cortes pronunciados en el cuello y una súper cola de largo, se vio Avant Garde sí, pero no muy Commes des Garçons, pero si muy increíble.

De resto vimos interpretaciones débiles de carácter sobre todo en modelos. Bella Hadid y Kendall Jenner,re-interpretaron la colección de Rei Kawakubo en el 2013, donde la diseñadora decidió no hacer ropa si no objetos para el cuerpo, así se llamaba. Las súper modelos decidieron no vestir de forma ostentosa, utilizando en cambio ropa interior: Kendal con un vestido de “mesh” transparente de la Perla con un body como ropa interior de la misma marca y Bella Hadid con un “body suit” pegado al cuerpo, muy pegado, de cristales y malla.

Luego vimos gente muy bonita como Gisele Bundchen en un Stella McCartney plateado, Kim Kardashian muy sencilla en un minimalista de Vivienne Westwood y Donatella Versace en un amarillo fluorescente que combinó con su cabello rubio platinado. Pero más allá de eso nada que de verdad dijera ¡Avant Garde!

Clare Danes tomó un riesgo con Monse, Gigi Hadid trató de verse “Samurái Chic” en Tommy Hilfiger, algo que se vio bien en fotos pero no en vivo. En fin, nada que nos quitara el sueño. Por su parte, Zendaya en un Dolce tropical lució hermosa, interesante y mantuvo esa estética “japonesa” de estampados de Kei Kawakubo, en verdad estaba espectacular pero repito alejada del concepto. Mientras que Anna Wintour, dueña y señora del evento ignoró concepto e invitación, se vio elegantísima en Chanel Alta Costura. Rei Kawakubo fue con una chaqueta blanca, una falda negra y zapatos deportivos.

Como vemos en este evento podemos decir que hubo mucha buena moda, muy linda y todas las modelos se vieron increíbles, correspondieron a conceptos diferentes y a partir de ellos pensaron o jugaron en tornarse interesantes. En lo personal siempre quiero ver más.

Gabi Ramos

Gabi Ramos

 

 

 

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