A muchas nos sucedió: en innumerables ocasiones caímos en la tentación de adquirir plantas, sin embargo, una y otra vez acabaron muertas, probablemente víctimas de sobredosis de agua, deshidratación profunda o simplemente por faltade luz y ventilación adecuadas. Finalmente declarándonos “asesinas de plantas”, abortamos la misión. Esta breve guía
te servirá para saber qué estás haciendo mal y cómo mantener tus plantas en óptimas condiciones.

Por: Ana Morales

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Conocer las estaciones es la clave.

Si quieres comenzar en el decorativo y muy relajante arte de la jardinería, será básico informarte sobre los ciclos estacionales de las plantas; así podrás saber qué esperar de ellas sin frustrarte porque no han dado flores o frutos. también, el ciclo de la luna es importante en la agricultura, esto permite saber cuándo cultivar y cuándo cosechar. Infórmate sobre tus plantas y programa un calendario para cuidar de ellas a su tiempo.

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El sitio adecuado

Averigua si una planta es de luz o sombra. Las primeras tienen hojas pequeñas, con poco brillo y de tonalidades que incluyen los amarillos y púrpuras; sus flores son de colores llamativos y en los viveros suelen estar al aire libre. Las de sombra son de hojas grandes y brillantes y su verdor puede variar en forma de manchas o vetas, sus flores son pequeñas y de colores claros o blancas y en los viveros las mantienen bajo toldos. A ninguna planta le favorece un sitio excesivamente caliente, frío o expuesto a fuertes corrientes de aire. Aléjalas de calentadores o aires acondicionados y asegúrate de que reciban la ventilación necesaria planta, introduce el dedo en la tierra —a veces la capa superior de la tierra está seca pero en el interior no lo está— si se siente ligeramente húmeda, la planta no necesita agua; si está seca o se desmorona, hay que regarla. Puedes también meter un lápiz, si al sacarlo tiene bastante tierra adherida, la planta aún está húmeda. ¿La maceta es de barro?, dale unos pequeños golpes, si suena hueco la planta necesita agua. Recuerda que hay que regarlas, nunca empaparlas, y con cierta frecuencia humedecer las hojas con un rociador, especialmente cuando el ambiente es seco, como sucede durante el invierno.

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¿Cuánta agua?

Como regla general, las plantas de sol necesitan regarse con mayor frecuencia –dos o tres veces a la semana– y las de sombra, al retener mejor la humedad, les basta con una sola vez. Si las hojas tienen un color apagado se ponen lacias o se caen, significa que les falta agua. Si, por el contrario, te estás excediendo al regarlas las hojas se ponen amarillas o cafés. Para saber si hay que regar una introduce el dedo en la tierra —a veces la capa superior de la tierra está seca pero en el interior no lo está— si se siente ligeramente húmeda, la planta no necesita agua; si está seca o se desmorona, hay que regarla. Puedes también meter un lápiz, si al sacarlo tiene bastante tierra adherida, la planta aún está húmeda. ¿La maceta es de barro?, dale unos pequeños golpes, si suena hueco la planta necesita agua. Recuerda que hay que regarlas, nunca empaparlas, y con cierta frecuencia humedecer las hojas con un rociador, especialmente cuando el ambiente es seco, como sucede durante el invierno

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Cuándo trasplantar

Raíces que empiezan a enroscarse, a salirse por la perforación del fondo o a emerger hacia la superficie son signos de que la planta necesita más espacio. La nueva maceta tiene que tener 3 cm más de ancho y de profundidad. Para trasplantarla, ladea la maceta y saca la planta suavemente, si no cede fácilmente, golpea el fondo del contenedor sobre una superficie para que afloje. si las raíces ya se han enroscado enderézalas; si es necesario, pódalas antes de trasplantar. Pon un poco de tierra en la nueva maceta —tierra especial para macetas te servirá—, coloca la planta en el centro y vierte más tierra alrededor. Riega hasta que esté ligeramente húmeda.

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Fertilizante

Las plantas necesitan fertilizante para obtener los nutrientes que la tierra ya no puede proveerles. Si las hojas están pálidas o caídas, los tallos débiles, los nuevos brotes no crecen o las flores no salen o están muy pequeñas, es momento de recurrir a estos suplementos. todos los fertilizantes muestran tres cifras que se refieren a la proporción de nitrógeno, fósforo y potasio que contiene. Aunque la proporción de estas sustancias varía de acuerdo al tipo de planta, la mayoría de las plantas de casa necesitan una fórmula balanceada, como 10-10-10. Cuidado con sobrepasarse, el exceso puede llegar a quemar hojas y raíces. Los expertos recomiendan utilizar solo la mitad de la cantidad sugerida en los empaques del producto.

Con palitos y bolitas

  • Las plantas no solo decoran el ambiente, también lo purifican, pues filtran las toxinas del aire.
  • ¿Tu planta tiene plaga? Mezcla una cucharada de detergente líquido para trastes con un litro de agua, humedece una toalla con la solución y frota suavemente frente y revés de las hojas.
  • Si las hojas se ven secas, quemadas, mueve la planta a un sitio en donde reciba luz indirecta.
  • Para que drene mejor el agua y no pudra las raíces añade al fondo de la maceta pequeñas piedras.
  • Una temperatura entre 15o y 25o es la ideal para las plantas.
  • Las plantas buscan la luz, así es que para que crezcan parejas, rota un cuarto de giro las macetas cada semana.

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