La capital francesa se ha paralizado una vez más. Con el inicio de la semana de la alta costura, todas las miradas se han posicionado sobre una firma que, desde hace varias temporadas, se ha convertido en el epicentro de la conversación global: Schiaparelli. Bajo la dirección creativa de Daniel Roseberry, la casa de moda ha vuelto a dar el pistoletazo de salida a esta edición, consolidándose no solo como una pasarela, sino como un fenómeno cultural que trasciende el tejido y la aguja. Descubre cómo Schiaparelli abrió la Alta Costura de París con un desfile impactante que reunió a estrellas como Bad Bunny y Chiara Ferragni. ¡Lee todos los detalles!
Desde que Daniel Roseberry tomó las riendas de la maison, la marca ha vivido una metamorfosis. Ya no se trata solo de alta costura tradicional; se trata de una exploración del surrealismo moderno. La nueva colección presentada en París es una prueba fehaciente de que el lujo puede ser inquietante, arquitectónico y profundamente humano a la vez.
Las siluetas que desfilaron esta mañana desafiaban la gravedad. Corpiños rígidos que parecían esculturas metálicas y volúmenes inesperados recordaron al público por qué Schiaparelli es considerada la heredera espiritual de Elsa Schiaparelli, quien en su día desafió las normas del estilo junto a figuras como Dalí.
Párrafo de ejemplo (Adapta esto según tu visión): «Al ver el primer look desfilar, sentí una descarga eléctrica. No era solo ropa; era una pieza de museo que desafiaba la idea de lo que podemos vestir en un evento de gala. ¿Estamos ante el fin de la elegancia clásica y el inicio de una era más disruptiva? Esta colección me hace cuestionar cuánta libertad personal estamos dispuestas a proyectar a través de nuestro armario esta temporada.»
Un front row con sello internacional
La Alta Costura de París no solo ocurre sobre la pasarela, sino también en las primeras filas. Este desfile fue un imán para las personalidades más influyentes del momento, demostrando que la marca tiene un alcance que va mucho más allá de la industria tradicional de la moda.
La presencia de Bad Bunny fue, sin duda, uno de los puntos más comentados. El artista, conocido por romper barreras de género en la vestimenta, lució una pieza que encapsulaba perfectamente el ADN de la firma. Por su parte, Chiara Ferragni aportó ese toque de sofisticación digital y estilo cosmopolita que siempre acompaña a sus apariciones. La mezcla de figuras de la música urbana con iconos de la moda europea reafirma el estatus de Schiaparelli como un símbolo de poder global.
El impacto de Daniel Roseberry
¿Qué hace que un desfile de Roseberry se sienta diferente? La respuesta reside en su capacidad para mezclar lo terrenal con lo fantástico. A diferencia de otras casas que buscan la discreción, Schiaparelli apuesta por el impacto visual. En esta edición, el uso de materiales como el terciopelo estructurado, el cuero trabajado a mano y los detalles dorados en relieve se convirtieron en los protagonistas absolutos.
Lo que más me ha generado atención es el detalle que Daniel ha tenido en cada accesorio y cada pieza. Una simple falda de transforño en una pieza de movimiento libre que capturaron la atención de los fotógrafos. Entonces, esto me ha enseñado que, si quiero llamar la atención, los detalles del look son los que verdadetamente importan. Spoiler: el color dorado es el protagonista esta temporada.
Fotocaptura de @Schiaparelli
¿Qué esperar de esta semana de la alta costura?
El inicio con Schiaparelli marca una pauta alta. La industria espera ver cómo el resto de las firmas responderán a esta propuesta cargada de dramatismo. París se prepara para días de innovación técnica, donde el trabajo manual y la artesanía son los verdaderos protagonistas.
Desde la perspectiva de las tendencias, es evidente que el surrealismo y las formas orgánicas llegaron para quedarse. Si anteriormente buscábamos líneas simples y minimalismo, hoy la Alta Costura nos invita a jugar con nuestra propia anatomía, a convertir el cuerpo en una obra de arte y a no tener miedo de ocupar el espacio.
En Kena amamos los looks dorados y con caída libre. La comodidad y la elegancia en un solo look si es posible, y aquí te dejo la evidencia:

Fotocaptura de @Schiaparelli
El legado de Schiaparelli en el siglo XXI
La pregunta que siempre surge tras un desfile de esta magnitud es: ¿cómo adaptamos esto a la realidad? Aunque la Alta Costura es una propuesta aspiracional, su influencia se filtra inevitablemente en el prêt-à-porter. La audacia de Schiaparelli nos enseña que la moda es una herramienta de empoderamiento.
Al terminar el desfile, la sensación en las calles de París era de triunfo. La casa francesa ha logrado lo que pocas: mantener viva su historia mientras empuja los límites del futuro. Para nosotras, las amantes de la moda, ver este tipo de espectáculos nos recuerda que vestir es, ante todo, una forma de expresión personal sin límites ni etiquetas.
Estamos ante una temporada que promete ser histórica. La moda no es solo tela, es el reflejo de una sociedad que busca volver a la belleza, al riesgo y, sobre todo, a la magia de lo inesperado. Estaremos muy atentas a lo que el resto de los diseñadores nos tienen preparado en estos días parisinos, pero, por ahora, el trono del estilo sigue perteneciendo a la visión de Daniel Roseberry.
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Alta costura París
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