En un mundo lleno de prisas, pendientes y estímulos constantes, pocas veces nos detenemos a preguntarnos cómo nos sentimos de verdad. Las emociones pasan rápido, se acumulan y a veces se quedan atrapadas en el cuerpo, provocando ansiedad, insomnio o…
Para quienes han pasado por algún tipo de accidente, mi recomendación siempre será atender las indicaciones médicas del momento, cumplir el tratamiento e ir a casa como niñas buenas a curarse.
Escribir para sanar nos pone en contacto con nuestro yo más profundo y puede convertirse en un sincero ejercicio de autoconocimiento, autoterapia y transformación.