Basta de creer en rumores, ¡qué viva el café!

Basta de creer en rumores, ¡que viva el café!

Un día, en tu primera semana de trabajo, se te ocurrió tomarte una taza de café, porque había una señora que lo tomaba religiosamente para mantenerse activa todo el día. Basta de creer en rumores, ¡qué viva el café!