Desde hace como 4 años los cables USB han evolucionado hacia una nueva «entrada»… es un óvalo perfecto y alargado, reversible (no tiene «lado» correcto), ¿lo han notado? Bueno, estas son las entradas USB tipo C y cada vez son más comunes… las malas lenguas dicen que hasta Mac va a incluirlos en sus celulares (lo dudo, ya ven que a ellos les gusta ser únicos).

Empezaron con los teléfonos Android de gama alta, pero en la actualidad ya los gama media y hasta computadoras ya las incluyen. 

¿Y cuáles son los A y B?

Bueno, los A son los que cuentan con una entrada rectangular, los más comunes en los ratones (mouse) y en las llamadas «memorias USB» o memorias flash. También son las entradas típicas para cargar a la corriente eléctrica.

Los USB tipo B y micro B traen una entrada que asemeja una pirámide y son los más comunes para cargar ¡un montón de cosas!, desde celulares y cámaras hasta lámparas y ¡vibradores! Estos no son reversibles, es decir, sí tienen una posición correcta para conectar, así que si los intentas poner «al revés», no embonan. La verdad es que todos nos referimos al tipo B cuando hablamos del Micro-B, en la imagen se darán cuenta de esto:

Foto de negocios y tecnología

Regresando al dilema de la vida real: seguramente tú como yo, tienes muchos de estos cables. Atrás quedaron las épocas en las que perder uno era un drama porque tenías que ver dónde conseguías el remplazo, nuestras casas están inundadas por ellos. 

¿Qué pasa ahora que todo se vuelve entradas «tipo C»?

Esta es mi historia: cuando cambié de celular, hace un año y cachito, me encontré conque ya mi cable era USB-C… y el único cargador que tenía era el del celular. Pero, además, la colección de los cables tipo B en casa era abrumadora, ¿tendría que tirarlos a la basura? No, no quería eso. 

Entonces me lancé a la búsqueda de una solución: un adaptador para que mi cable Tipo C entrara a cualquier cable tipo B. Espero no parecer trabalenguas. 

Busqué en varios negocios tecnológicos y sí, claro que había, pero los precios eran bastante altos. Un «chunchito» costaba entre 150 y 300 pesos o bien, solo me ofrecían soluciones súper complejas y sofisticadas. Yo solo quería un adaptador. 

Finalmente encontré uno en Miniso y… lo perdí, gracias. Busqué y busqué en esas tiendas y no volví a encontrar, así que mi solución fue…. el internet. 

Les paso al costo lo que he conseguido para sacarle el máximo provecho tanto a los dispositivos con entradas USB tipo C y a tu hermosa y aún útil colección de cables. ¡Porque no se van a ir a ningún lado!

Adaptador para utilizar mis viejos cables

Producto adquirido en Amazon

De las mejores compras que he hecho. Si te fijas, la entrada «hembra» (así se llama) es tipo B (como los cables que todos tenemos) y la entrada «macho», la que se conecta a mi dispositivo, es tipo C, ¡yujuuu!, ahora sí podría usar mis miles de cargadores.

Como el paquete viene de dos, uno lo tengo permanentemente conectado en un cable antiguo que mide muchos metros (lo que lo hace súper útil… y no fue barato como para desecharlo) y otro lo traigo en la bolsa, por si necesito cargar mi cel fuera de casa. El precio fue muy accesible, menos de 140 pesos por el par. Les dejo la liga por si les interesa.

Adaptador para USB Tipo A

Este no lo tengo pero suena muy bien. Con este puedes conectar una memoria USB de las comunes a tu cel o dispositivo con esta entrada. Lo encontré en Mercado Libre y cuesta 19 pesos. Eso sí: toma en cuenta el envío, en total te costará al rededor de 100 pesos, supongo. No lo he probado pero leo que es de los más vendidos y tiene buena calificación. 

Imagen Mercado Libre

Memoria USB directo a tu celular

Para que no batalles y transfieras en un solo paso tu información desde y hacia tu cel, esta memoria flash es lo máximo. Perfecta para respaldar fotos. Les cuento que yo hacía un show para respaldar mis imágenes en viajes porque le pasa algo a tu cel y ¡adiós recuerdos! (El cel se ha convertido en nuestra cámara, sí o sí). Entonces, con este dispositivo los respaldas al final de cada día y listo. Se llama Kinsgton DataTraveler 80 y yo tengo el de 64Gb.

Es, literal, una memoria USB como las conocemos pero con entrada Tipo C en lugar de tipo A (¿a que ya entiendes perfecto a lo que me refiero?). Hay de distintas capacidades y de eso depende su precio: de 32GB hasta 256GB (como mi compu, básicamente). Los precios van desde 200 y cacho y el más caro (en Amazon) cuesta $1,200 pesos, pero básicamente es un disco duro que mide unos cuantos centímetros y puedes llevar en el llavero. Dependerá de dónde lo compres.

Adaptador de USB-C a USB-A

Como mi computadora ya tiene varios años, no cuenta con entradas tipo B o C, por lo que, para la memoria flash de arriba, adquirí un adaptador. Este «chunchito» también fue difícil de conseguir a precio razonable, pero lo logré. 

Lo conseguí en Amazon a $150 pesos, quizá en Steren los hay, pero como «Susana Distancia» sigue dictando mi vida, preferí buscarlo online. 

Para que vean las dimensiones totales le tomé foto ya conectado a mi compu, y, por cierto, funciona al 100%. 

cable usb c

¡En serio es protátil el asunto!

Adaptador de USB-C a USB-B micro

Este no lo tengo porque creo que sería para la memoria que tengo a un celular/dispositivo/Gadget que tenga entrada tipo B micro. Lo encontré en Steren y es bastante económico: $39 pesos. 

Espero no te hayas confundido y encuentres utilidad en toda mi experiencia. No es un caso hipotético, seguramente cada día hay más gente lidiando con estos cambios tecnológicos. ¿Para qué gastar un montón si puedes resolver de estas maneras, no crees?

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