La hija oscura

La maternidad es ese acto considerado por la sociedad como el paso que no puede faltar en la vida de una mujer. Traer a una mini versión de ella misma y de su pareja a este mundo es considerado como «un momento único y casi mágico». Todo esto puede ser verdad, pero casi nadie toca la otra cara de la moneda, poder amar y sentirte asfixiada por el hecho de ser madre, maternidades no deseadas y… La hija oscura lo hace.

Una película distinta

Nuestra protagonista Leda viaja sola a un rincón pequeño de Grecia donde, en una playa cerca de su residencia, se encuentra con una familia numerosa que suele frecuentar el lugar. Entre estas personas, Leda se fija en la joven Nina y su hija Helena, con quien siente una especie de afinidad al recordar sus primeros años de maternidad.

Leda tiene dos hijas: Bianca (27) y Martha (25) y la película se ve enrevesada con los flashbacks del pasado, detonados por lo que ve en estas dos. Leda se refleja en Nina, pero también detesta su relación (¿o la envidia?), aparentemente más feliz que su versión joven, por lo que decide llevar un poco de caos en sus vidas.

¿Un robo premeditado?

Tras la aparición de Helena y la pérdida de su muñeca vemos una escena donde Leda nos muestra que ella ha robado el juguete. Otro flashback deja ver parte de la razón por la cual la tomó. Por unos días, Leda se da cuenta que Nina siente la asfixia de su hija, asfixia que ella experimentó. Nuestra protagonista le dice que no le compre otra muñeca, porque su objetivo real es compartir ese sentimiento en su “nuevo espejo”, no ayudarla.

La hija oscura

Foto: Stylefeelfree. SFF magazine on Pinterest

Una amistad que surge del dolor

Leda y Nina se hacen muy amigas al compartir detalles similares en su vida. Nuestra protagonista le comenta a la joven madre cómo abandonó a sus hijas por 3 años, para “vivir su vida y ser libre” y lo bien que se sintió a pesar de amarlas tanto. Ambas, al sentir la misma ansiedad aplastante se dan cuenta que es más común de lo que parece.

El tema del que no se habla

La película toca el tema de la maternidad por donde nadie se había atrevido a tocar: puedes amar a tus hijes, pero también sentir que son una carga para la cual no estabas lista y eso es un sentimiento completamente normal. La maternidad no siempre tiene por qué ser perfecta, la verdad es que nunca lo es y querer un respiro de vez en cuando no te hace ser una “madre desnaturalizada” como La hija oscura nos comenta. O también darte cuenta de que quizás no deseabas la maternidad y eso no te hace una monstrua.

La hija oscura

Foto: Indie Hoy on Pinterest

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