Cuanto estamos felices, nuestro cuerpo, mente y espíritu experimentan plenitud. Nos sentimos poderosas y satisfechas con nuestra existencia. Nos conectamos con sentimientos positivos de cooperación y solidaridad. Descubrimos el lado bueno de las cosas y vemos los problemas más pequeños.

Vivir una vida a plenitud transita el camino de la salud, la abundancia y el bienestar. Aquí confluyen los tres cuadrantes de nuestra vida: lo físico, lo emocional y lo espiritual. Y si algo tenemos cada una de nosotras es la capacidad de conectarnos con la magia de tener la fuerza de voluntad para superar los obstáculos y alcanzar nuestras metas. Así que nunca es tarde para sentirte plena.

La clave principal para alcanzar la salud emocional que tanto buscamos es el autoconocimiento, pues te permitirá identificar los cambios que necesitas para mejorar tu calidad de vida.

Muy probablemente tomamos conciencia de esta búsqueda en fechas concretas como Navidad, cada cumpleaños o el comienzo de un nuevo año, porque hacemos un balance de lo que hemos vivido.

Intenta identificar aquello que te pone contenta y te hace feliz para vayas conscientemente en su búsqueda.

La coaching personal española, Maite Nicuesa, ofrece 10 consejos para tener una vida plena y proyectar tu existencia a partir de tu propia vocación interna:

1 Reflexiona sobre qué quieres hacer con tu vida.

2 Confía más en ti misma y delega menos en los demás

3 Practica la gratitud

4 Vive el presente y conéctalo con planes a corto plazo

5 Aprecia cada momento de la vida

6 Convierte en especial lo sencillo

7 Cuida tu alimentación

8 Aprende a ser feliz de acuerdo con tu propia receta

9 Asume tus errores

10 Quiérete a ti misma y vive tus relaciones desde el esquema “yo gano-tu ganas”

Empieza por ti hoy mismo y pronto comenzarás a ver resultados positivos.

Comparte tu opinión