Luego de 20 años marcando pauta e innovando, presentándonos nuevos diseñadores, mezclando arte y moda con la cotidianidad más cool de cada momento, Colette, la tienda concepto en «Le 1er arrondissement de Paris«, cerrará sus puertas el 20 de diciembre de este año.

La fundadora Colette Roussaux y su hija, Sara Andelman, anunciaron hoy la decisión. Esta no tiene un motivo económico, al contrario, alegaron el fin del legado por causas personales.  Aunado a las declaraciones, agregaron estar consientes de que no tiene mucho sentido «no vender» el nombre de la marca luego del éxito que la tienda ha tenido. Sin embargo, sienten que sin ellas no sería igual y no quieren que la esencia de su trabajo se vea desvirtuada por un dictamen económico. 

El cierre de Colette es una de las cosas más raras que he visto en el mundo de la moda. En el 2016 la empresa registró ventas de 32 millones de dólares, esta «tiendita» no sólo es reconocida globalmente, también ha sido influyente en el mercado, al generar una motivación y una forma de vender diferente. 

En un romanticismo nato me parece vanguardista,  inédita y de pioneras, la decisión de sus dueñas. Nunca se dejaron atrapar por el hacer de su marca una franquicia global, a diferencia de otras tiendas concepto como Corso di Como (italiana) o Dover Street Market (inglesa), que se encuentran ya en varias ciudades del globo. 

Colette es única, personal y tiene mucha identidad. En este mundo de supervivencia, de moda rápida, cambios continuos y donde lo más importante son las ventas, Colette siempre fue honesta a sí misma, exitosa y sin duda, nos llenó de momentos con mucho estilo, cultura y las mejores tendencias.

Colette,  tu vas nous manquer.

Gabi Ramos

Gabi Ramos

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