Después de asimilar el shock electoral del pasado martes 8 de noviembre, al ganar el señor Donald Trump la presidencia  de los Estados Unidos de América, ante todo pronóstico, toca la aceptación y por ende la reconciliación entre partidos, ideologías y convicciones. Ese ha sido el sentimiento que el partido demócrata, con Hillary Clinton y el matrimonio Obama han  promulgado a través de  los medios y por supuesto, en sus formas de vestir.

Hillary Clinton dio un honorable discurso de concesión a la victoria del señor Trump, vistiendo un traje de pantalones Ralph Lauren color morado oscuro con una solapa púrpura. Muchos asumieron que el color tenia connotaciones imperiales, religiosas, pero a mi criterio, no es más que la mezcla del azul y el rojo (colores americanos) representando una esperanza  de unión, algo impredecible hoy en día en el país Americano, ya que quedó claro que entre la diversidad y la localidad de sus ciudadanos existe un sentimiento de desunión, resentimiento y abandono.

clinton

La teoría del morado se auto confirma cuando ayer, Michelle Obama, utilizó un vestido diseñado por el cubano-americano, Narciso Rodríguez, otro mensaje subliminal ahí, en color morado con cortes asimétricos naranjas, durante su reunión con Melania Trump en la Casa Blanca. Para mi concepto la diplomacia y la moda van de la mano y como lo hemos argumentado en el pasado, la primera impresión que genera un “político” es el cómo se ve, y estas señoras han meticulosamente escogido diseños, colores y diseñadores que representan un determinado ideal en una situación puntual.

En un resultado electoral tan polémico, vestir un cubano-americano hijo de emigrantes suma  y confirma la “historia del suceso americano, del sueño americano”, siendo a su vez una enunciación fuerte para quienes sienten que el emigrante se ha robado los trabajos del americano, que no merece tantas oportunidades y quien castiga a un partido demócrata por gobernar considerando  significativamente las minorías. Ese fue el resultado, el partido demócrata ganó un voto popular basado en las diversidades  que legalmente viven, trabajan y crean en ese país, y el partido republicano ganó un voto electoral basado en la media-americana que se siente olvidada y hasta cierto punto agredida por los espacios que han ido ocupando sectores  de diversas etnias.

michelleymelania

Un situación compleja sí, pero bien manejada, a mi criterio por la primera dama, quien sin duda expresó  con  colores que aluden unidad (vamos a llamarlo una forma colorida de ser diplomática). La “unión” puede ser bien representada por ambas partes, y a su vez dejó claro el connubio entre la diversidad y la localidad escogiendo a un diseñador que así lo representa.

En contraste, la señora Trump vistió un vestido al talle negro sin mangas, aún no se confirma el diseñador, con tacones altos Christian Louboutin. Melania jamás recibió apoyo público de ningún diseñador, de hecho, ella simplemente compra sus atuendos y su equipo de estilismo la ayuda a vestir. Quiero darle el beneficio de la duda y no leer mucho entre líneas lo que vistió, creo que en esta primera aparición como Primera Dama, solo quiso verse sobria ante una situación que, hasta para ellos mismos, ha sido una sorpresa. No creo que en este momento ella piense en sus atuendos como una vía comunicacional, a medida que transcurra el  tiempos veremos que nos quiere decir con su apariencia y aprenderemos.

De igual forma no perderemos de vista a la hija del Sr. Trump, Ivanka quien con 33 años y en su condición de modelo, empresaria, que fue coprotagonista del show de su padre ‘The Apprentice’, no solo se dice que es la favorita de Trump sino que fue una de sus consejeras principales en la campaña electoral y por lo visto, ya lo es en los previos de la organización del gabinete del 45° Presidente de USA. Esta nueva variable deberemos considerarla.

ivanka

Sin embargo, serán zapatos difíciles de rellenar, los últimos 8 años han sido placenteros a la hora de analizar lo que la primera dama vestía, Michelle Obama permanentemente estimuló la publicación de conjeturas y comentarios interesantes en relación a las situaciones en que se presentaba y el mensaje que quería enviar, logrando en este sentido un trabajo formidable a la hora de comunicar a través de su atuendo.

Impulsó el diseño americano, logró transmitir mensajes de unión vistiendo diseñadores que representaban varias naciones a la hora de visitas políticas de otros países, (Jason Wu, Canadiense-Taiwanés-Americano para recibir a Justin Trudeau a la Casa Blanca, por ejemplo) y siempre se destacó.

michelleobama

Tiene que ser divertido pero también tiene que ser bien pensado y repito, lo primero que vemos como ciudadanos es lo que un político proyecta como imagen y la comunicación que esta primera dama siempre proyectó estuvo impecable, inteligente y muy pero muy acertada en el contexto y en el momento dado.

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