Dominika fue criada entre ollas de amor casero y refractarios de pastel horneado. Su madre y abuela fueron determinantes para que desarrollara su pasión por la cocina.

La actriz es demasiado curiosa, desde muy pequeña comenzó a interesarse por la biología y de qué manera se relacionaba con el cuerpo. Aunque nunca se interesó por estudiar medicina, trató de estar consiente de lo que los alimentos hacen a su cuerpo.

Cuando llegó a la adolescencia la curiosidad fue mayor, pues tenía que lidiar con las hormonas que nos hacen subir y bajar de peso en esa etapa.

“De niña no te das cuenta de eso, pero cuando mis hormonas comenzaron a revelarse me di cuenta de muchas cosas. Fui más allá y trate de investigar las formas de alimentación de otras culturas, comencé a leer libros sobre el tema hace más de 23 años”

Una cosa llevo a la otra y con el tiempo Dominika comenzó a aprovechar su tiempo libre para prepararse y estudiar. Así fue como curso un año en el Intitute Integrative Nutrition un año en nutrición. Aunque no quiere “colgarse” títulos profesionales, la actriz se preparó también en temas de macrobiótica, cocina ayurveda, comida cruda, entre otras.

Su pasión por los temas alimentarios en su vida cotidiana y el placer de llevar la cocina de su madre y abuela a su propia casa tuvo como resultado su proyecto “Placeres Orgánicos”.

Dominika Paletaplaceresorganicos

Mi abuela era una gran cocinera. Siempre que íbamos a su casa era una perfecta anfitriona. Le gustaba mucho hacer postres, tartaletas, pastel si harina con nueces molidas, chocolate y cacao. Entrar a su casa era como estar en una pastelería polanca. Cuando nos quedábamos con ella, me despertaba en las mañanas y olía delicioso.

Mi madre también cocinaba cosas muy ricas, de ella heredé el amor por decorar los pasteles con flores, y encontrarle un twist a las receta. Me enseñó a improvisar y experimentar en la cocina. Trato de continuar ese deleite porque lo disfruto mucho, de hecho por lo menos tres veces a la semana horneo algo, me gusta hacer pasta casera, irme al mercado orgánico y saber de dónde vienen los alimentos de mi comida. Comer rico es muy bueno para el alma, no creo que para mantenerte sana debas de comer pechuga asada y ensalada. La vida tiene tantas cosas hermosas y la naturaleza te da tanto que hay que saberlo gozar y aprovechar”.

Dominika Paleta

Durante un viaje de verano a Italia, Dominika Paleta descubrió la importancia que la gente le da a la hora de la comida. “El año pasado pase un verano en Italia y me sorprendió mucho como la gente está súper conectada con la comida y la familia. Entre la 1 y 4 de la tarde cierran las puertas de los negocios para ir religiosamente a comer a sus casas para dar espacio y tiempo a sus hijos, y cocinar con calma. Creo que sea ha perdido esta tradición en muchas partes del mundo y es por la enorme influencia de los gringos y estas sociedades obsesionadas por trabajar. Me encantaría que la hora de la comida sea sagrado. Para mi la cocina resulta relajante, divertida, saber lo que estas comiendo”.

Dominika Paleta nos comparte una receta polanca

Receta polaca: ensalada bien rica. Pepinos cortados con sal, pimienta, un poquito de crema y vinagre, en Polaco se llama miseria es una ensalada fría muy común, a veces se le pone eneldo.

Otra receta que hago muy seguido es col fermentada con comino y lo dejas así por una semana. Es como el chocrut son recetas polancas que me encantan.

 

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