Hablar de sadomasoquismo, es adentrarse en un tema para algunos escabroso, para otros, lleno de placer. En la actualidad, el sadomasoquismo ha dejado de ser algo innombrable o una perversión satánica, hoy se puede hablar más abiertamente de él y con el paso de los años, ha dado paso a un culto sexual, divertido y excitante, envuelto en un mundo en el que gozarás al máximo.

Placer con toques de dolor

Ropa de cuero, botas negras largas, prendas ceñidas al cuerpo, látigos, esposas, máscaras, cinturones y más accesorios que nos recuerdan al Marqués de Sade que, a través de su novela Justine, fue el primero en hacer referencia a los golpes, sogas, etc.

Sádico o masoquista, estas dos prácticas se unen en su fantasía erótica de dominar y ser dominado. Muchas personas la describen como un abuso, pero si la practicas responsablemente, no deja de ser más que una diversión sexual y una verdadera tentación que ofrece altos grados de placer. Pero, ¡ojo! se convierte en enfermizo sólo cuando das paso a una relación destructiva y codependiente, en donde uno de los dos, o ambos, sólo se excitan a base de latigazos o golpes, es decir, que rendirle a este culto, se convierte en sufrimiento y dejan de tener control de sus instintos.

Hoy, el sadomasoquismo no deja de ser una práctica ilícita que a los ojos de muchos, sólo la celebran mentes retorcidas que deberían arder en el mismo infierno.

Para entender el sadomasoquismo, éste se refiere a un acrónimo de los términos sadismo y masoquismo y el efecto que tiene es sentir dolor, pero aclaremos, el dolor libera endorfinas de nuestro cerebro, causando sensaciones placenteras y en el sadomasoquismo el dolor es administrado en dosis pequeñas, constantes y con cuidado, logrando resultados bastante atractivos.

Si eres nuevo en el tema y quieres experimentar esta práctica, lánzate a una sex shop y ármate de todo un kit sadomasoquista y sorprende a tu pareja (o víctima), te recomiendo que comiences con ligeros golpecitos que pueden ser en la espalda, hombros y cabeza para seguir con algunas nalgadas. Para muchos, la excitación será provocada por las ganas de escapar de su “atacante”.

Ve gozando poco a poco esta nueva experiencia sexual.

¡Obedece las indicaciones!

Si ya decidiste experimentar esta práctica sexual, debes de tener en cuenta lo siguiente:

La comunicación es fundamental en este tipo de práctica y la confianza, (sobre todo del sumiso o esclavo hacia el dominante o amo), de que se respetarán las pautas que tienes permitido, acordadas por ambos. Platica mucho con tu pareja antes de iniciar cualquier juego.

-Los papeles de dominante/amo y sumiso/esclavo deben de ser elegidos entre ambos, llegar a un acuerdo y siempre respetar los intereses sexuales de cada uno. Recuerda que al practicarlo, entrarán a un mundo de ficción en el que todo está permitido, siempre y cuando ambos estén totalmente de acuerdo.

El sadomasoquismo, no es la única manera de explorar el sexo, no por llevarlo a cabo una vez lo deben de practicar siempre, recuerda todas las variantes que ofrece el sexo, recuerden hacer el amor. La continuidad que deseen darle a esta práctica es decisión de los dos.

-En el sexo todo puede ser posible, como en cualquier práctica, no sólo pueden ser dos los participantes, sino que pueden ser más y descubrir nuevas formas de placer, si desean ponerle imaginación y experimentar algunas “combinaciones”, ¡háganlo!, siempre y cuando, todo sea de común acuerdo.

-Sin duda, algo que debes de tomar en cuenta al realizar esta práctica, es que queda totalmente descartado usar alcohol o drogas, al estar bajo sus efectos, no estarás consciente de lo que haces y podrías romper las reglas o caer en una situación de peligro.

Siempre seguro

Si ya estás decidido y deseas cruzar la línea para entrar al mundo sadomasoquista, lee con atención las siguientes reglas de seguridad que no puedes pasar por alto:

-Si amarraste o esposaste a tu pareja, asegúrate que sus extremidades no comiencen a amoratarse, recuerda que esta práctica no debe incluir violencia o acabar como si te hubieran dado una golpiza.

-¿Compraste esposas para ponérselas a tu pareja? Este lindo accesorio, es tremendamente sensual, pero pueden convertirse en una fuente de problemas: tienes que cerciorarte que con el movimiento no lleguen a apretar demasiado, que el mecanismo de la llave funcione correctamente. Aun así, siempre es mejor utilizar brazaletes de cuero con los que no correrás ningún riesgo.

-¿Amarraste a tu pareja? ¡Jamás se te ocurra dejarla sola! Aunque todo forme parte del juego; su seguridad está en tus manos y aunque es mínima, siempre existe la posibilidad de que ocurra algo mal, algún malestar u otra situación. Jueguen pero no te alejes más allá de donde puedas escuchar su voz.

-Para que las cosas no se salgan de control, muchas parejas que realizan esta práctica utilizan palabras claves de seguridad, éstas sirven para que el sumiso/esclavo, en el momento que sienta que no pueda soportar más dolor o simplemente desee parar todo, se lo comunique a su pareja sin ninguna posibilidad de error. Te sugiero no elegir palabras como “ya, alto, párale, me duele”, porque las puedes confundir y creer que son parte del juego. Puede utilizar palabras, como rojo, azul, pastel de fresa, etc.

Como parte de esta práctica y si aceptaste ser el sumiso o sumisa, checa estos tips que ellos llevan como mandamientos:

-No discutirás las decisiones que tome tu amo(a)

-Tus piernas jamás estarán cruzadas

-Te comportarás y tendrás una actitud humilde

-Agradecerás tus castigos

BDSM

Si has visto estas siglas, son para identificar el lenguaje que internet utiliza para referirse a este tipo de preferencias sexuales y para que no te quedes con la duda, aquí te explico que significa cada letra:

B: Bondage (Atadura)
D: Disciplina y a la vez Dominante
S: Sumiso y a la vez Sadismo
M: Masoquismo

Sea cual sea la práctica o experiencia sexual que desees realizar, es necesario estar convencido, tener una comunicación perfecta con tu pareja y siempre respetando los límites del otro.

Angie García 

Twitter: @angiegama

Angie Garcia Maldonado

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