Una vida sexual sana no se relaciona con tener sexo frecuentemente, alcanzar orgasmos increíbles o poder ser capaces de recrear una película erótica. ¡No!, va mucho más allá.

Tiene que ver más con sentirnos cómodos al hablar de nuestra sexualidad, saber poner límites, disfrutar de las preferencias sexuales y podernos mostrar como somos.

SEXUALIDAD PLENA = AUTOESTIMA FUERTE

¿Tienes relaciones sexuales sanas? datos importantes

Foto de Gustavo Fring en Pexels

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1. Te sientes bien al momento de tener sexo

Tienes estados internos positivos, como: relajación, sensación de confianza, vulnerabilidad y seguridad.

No experimentas miedos (al rechazo, la pérdida o a defraudar) ni sensación de exigencia o estrés. Esto te debilita en cada encuentro sexual y no es la idea.

2. Logras conectarte con tu cuerpo y el del otro

El motor del deseo sexual es la estimulación de nuestro cuerpo. Es fundamental poder conectarnos con nuestras zonas erógenas, y permitirnos percibir el placer a nivel sensorial. En general, cuando estamos desconectados, tendemos a perder el deseo y la excitación.

3. Comprendes que la sexualidad es dinámica y existen innumerables fuentes de placer

No hay apego hacia una estructura sexual o prácticas sexuales específicas (como la penetración por ejemplo).

Entiendes que la forma que toma el sexo va variando con el tiempo: puede que en algunas etapas se disfrute más del contacto físico, y en otras, más de la contención emocional; por ejemplo.

4. No eres exigente contigo mismo

Muy importante: «te das cuenta de que no existen los cuerpos perfectos» (el atractivo es algo completamente relativo) y que no tienes por qué cumplir con ninguna exigencia sexual, como: duración, frecuencia, etc.

5. No sientes que el sexo es una adicción

Si sientes un impulso sexual, puedes dejar que fluya o tienes la capacidad de controlarlo. Quienes tienen una adicción no son capaces de tomar distancia del sexo cuando afecta su integridad o la de otros.

6. Cuidas tu integridad y la de otros

Eres capaz de conectar profundamente y al mismo tiempo de poner límites. Comunicas lo que te parece bien y lo que no. Además, realizas chequeos médicos periódicamente y tienes parejas sexuales que también lo hacen.

Si al leer esto te sientes identificada, pues si llevas una vida sexual plena y segura, disfruta del momento. 

Fuente: @Rodolfoalvarezx. Coach de Bienestar y Máster en Sexología (c).


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