Muchas de nosotras seguro que tenemos una cicatriz, grande o pequeña. ¿Sabías que estas marquitas generan trastornos y bajones emocionales?

Una cicatriz es resultado de un proceso de reparación que conduce al cierre de una herida, que puede ser consecuencia de una quemadura, intervención quirúrgica, acné o agresión traumática, entre otras.

En este mecanismo se reemplaza la dermis por un tejido que está constituido por colágeno con características diferentes al tejido normal, destacaron médicos especialistas en conferencia.

Foto de Polina Tankilevitch en Pexels

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El doctor Abraham Alfaro, presidente de la Academia Mexicana de Dermatología, A.C., detalló que “la cicatrización es un proceso de reparación mediante la formación de tejido conectivo fibroso y consta de tres fases: inflamatoria, proliferativa y de remodelación, que actúan para lograr un equilibrio entre el depósito y la reabsorción del colágeno”.

«Existen diferentes factores como predisposición genética, ubicación anatómica, excesivas fuerzas de tracción aplicadas sobre una herida, estados de malnutrición, entre otros”, señaló el doctor José Eleuterio González de la Universidad Autónoma de Nuevo León

La cicatrización patológica constituye el desarrollo de cicatrices atróficas, hipertróficas y queloides, por lo que reconocerlas cobra importancia si se desea su mejor tratamiento, resaltó.

Se estima que al menos el 30% de la población tiene algún tipo de cicatriz; del 80 al 90% de las personas que han padecido acné presentan cicatrices en su mayoría atróficas. Por otro lado, las cicatrices hipertróficas tienen una prevalencia de 32 a 72% de casos específicos por quemaduras grandes.

¿Y los tratamientos?

En relación a los tratamientos, la doctora Rossana Llergo, presidenta de la Fundación Mexicana para la Dermatología, A.C., resaltó que el manejo de las cicatrices dependerá del tipo de cicatriz, de la localización anatómica y tamaño.

Entre los procedimientos destacó que existen plastias de la cicatriz, parches de silicón, corticoides intralesionales, enzimas recombinantes (hialuronidasa y colagenasa) y el láser CO2 fraccionado.

“Se debe comprender que, aunque una cicatriz no se puede borrar, la combinación de diferentes métodos terapéuticos con evidencia científica logrará una mejoría muy importante en el aspecto y la calidad de vida”, agregó la doctora Llergo Valdez, especialista en cirugía dermatológica.

Los especialistas coincidieron en la importancia de evitar remedios caseros y la automedicación y recomendaron acudir con un dermatólogo para obtener un diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado.

Fuente: Fundación Mexicana Para la Dermatología



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