Vivimos en la era de imágenes, lo que cada una de ellas representa no es una casualidad, es una estrategia bien pensada y, en la política esto no es la excepción  a sabiendas que la percepción que una imagen da a entender siempre será analizada al detalle,  pues la misma trasciende a la posteridad. 

En relación al  tema hablemos de Melania Trump quien acaba de publicar su retrato oficial para la Casa Blanca. En la foto la primera dama luce “amigable” con maquillaje suave y cabello suelto. Pero hay más, la primera dama escogió vestir una chaqueta negra de smoking con una bufanda en lazo al cuello, de Dolce & Gabbana. En el comunicado la Casa Blanca no especificó sobre el atuendo de la primera dama, pero minutos luego de su publicación el diseñador Stefano Gabbana publicó en su Instagram la foto con los siguientes hashtags: #DGwoman, #MelaniaTrump Thank you, and #MadeinItaly. De inmediato se confirmó que la chaqueta es de la casa de diseño italiana.

Hay ocasiones en que una chaqueta es simplemente una chaqueta. Se podría ingenuamente decir que ésta estaba en el closet de la señora Trump y bueno fue una casualidad, pero la historia no es así. Lo que sorprende es que usualmente se toma este retrato oficial  y de manera subyacente «se propone»  impulsar a la industria indumentaria local. Sorprende después de que el presidente Trump mantiene una narrativa donde todos debemos “comprar en América”. Melania  decidió usar un diseñador italiano,  hay por lo tanto una  manifiesta discrepancia con ese ideal.

Por otra parte cabe destacar que  la  foto también fue tomada por una fotógrafo extranjero, la belga Régine Mahaux, famosa  por tomarle fotografías a celebridades y en especial a la familia Trump. Bajo ningún concepto estoy en desacuerdo con la integración social y profesional en  la diversidad de naciones, sobre todo en un país tan multicultural como Estados Unidos, simplemente acoto que las acciones no son congruentes con la política interna que el presidente Trump constantemente manifiesta.

Otro retórica  es que a pesar de que el presidente Trump insiste en pregonar que él entiende el sufrimiento y el esfuerzo de sus compatriotas americanos, la representación que este retrato transmite es una imagen costosa. Entre diamantes y esmeraldas en joyas de muchos carates, mas allá de una primera dama que dice: “Bienvenidos a la casa del pueblo”, esta primera dama nos dice: “este es un trabajo y estoy lista para hacerlo”. Repito eso no es una crítica o un ataque a la primera dama, en todo caso se siente cierto alivio al  ver que la misma está descartando  los rumores que no sería una primera dama activa, sino por el contrario  está lista para trabajar.

La primera dama, quien ya ha imitado a sus predecesoras, vistió negro como lo hizo Michelle Obama y Hillary Clinton en sus respectivos retratos. Como Hillary (también) y Laura Bush, vistió un traje tipo smoking y como Nancy Reagan uso un lazo y posó frente una ventana. También recordemos que vistió un atuendo muy parecido al de Jackie Kennedy en el desfile inaugural. En mi opinión no es descabellado que la estrategia de imagen se asimile a el tradicionalismo del pasado americano y recordemos que esta es una primera dama emigrante y de Europa por lo que está bien la combinación de ambos mundos. Es más podríamos argumentar que su imagen mezcla la interconexión global de mercados y culturas, algo que es acertivo, simplemente es un tema personal y ajeno a las políticas administrativas de su esposo y eso (como mucho en la actual administración) es algo que nunca se había visto, tanto individualismo en una primera dama, usualmente el matrimonio presidencial es un equipo.

 

En lo personal sí creo que usar un diseñador europeo y, un tanto polémico en temas de evasión de impuestos, como ha sido la casa italiana Dolce & Gabbana para un retrato que perdurará para la historia, fue una movida un tanto atípica, considerando que el  trabajo y la posición siguen siendo los de la  “Primera Dama de los Estados Unidos” por lo que hubiera sido, sin duda menos polémico y mas político,  usar un diseñador local del  país, “ Keep American Great”. 

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