Existen muchas dudas y mitos acerca de los alimentos transgénicos, nos generan miedo y rechazo. Por eso voy a intentar eliminar ese miedo que rodea a estos alimentos.

¿Qué son los alimentos transgénicos?

Según la legislación estadounidense, un transgénico es un organismo genéticamente modificado (OGM, o GMO en inglés). Esto incluye la selección artificial e hibridación (cruces entre especies) que el ser humano lleva implementando desde el Neolítico, cuando comenzó el desarrollo de la agricultura, para domesticar y adaptar plantas y animales a los diferentes entornos y necesidades.

¿Cuál sería un ejemplo perfecto?

Los injertos de árboles frutales, los cruces entre especies animales como las mulas o la conservación selectiva de mutantes espontáneos en diferentes especies vegetales. Por lo que se llevan más de 5000 años modificando plantas, animales y ecosistemas. Y es por eso que muchos alimentos que consideramos naturales, en realidad no lo son. Como las zanahorias que son de color naranja sólo desde el siglo XVII, debido a que los agricultores holandeses quisieron homenajear a la Familia Real.

Ahora se manipulan los genes porque se sabe científicamente que son.

Antiguamente no sabían muy bien las implicaciones últimas de la agricultura o ganadería en materia genética. El avance científico hace que se emplee la ingeniería genética y se utilicen genes aislados mientras se consiguen cualidades prácticamente a la carta en los alimentos.

Desde la agricultura y el uso de la ingeniería genética se ha posibilitado realizar modificaciones de forma más dirigida y controlada.

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El debate de los OMG es muy amplio pero vamos a hablar sobre los dos temas más importantes:

Salud e impacto medioambiental

Comencemos por la salud. Las nuevas proteínas que se generan a partir del nuevo gen pertenecen a rutas metabólicas conocidas, así que los efectos son normalmente los deseados. No se generan nuevos tóxicos, ni los alimentos son venenosos, ni los genes del organismo de origen se asimilan en nuestro organismo. Hasta donde sabemos, un transgénico es igual de sano (o tóxico) que el natural.

Que a una persona le siente mejor o peor algo, lo tolere sin ningún problema o sea alérgico, no tiene nada que ver con que un alimento sea natural o transgénico. Depende exclusivamente de su composición. Por ejemplo, en el caso de las personas que tienen problemas para tolerar la fructosa, una manzana ecológica les sentaría igual de mal que una transgénica. Otro ejemplo, si hablamos del gluten del trigo siempre producirá una reacción alérgica en un celíaco, sea el trigo de origen natural o transgénico.

Frecuentemente controlados

Así que no deberíamos caer en el discurso sobre los peligros de los OMG ni en el miedo hacia ellos ya que tienen una serie de controles muy exhaustivos que han de seguir estos alimentos antes de su comercialización que van a confirmar su seguridad, y además dichos controles son revisados cada 10 años, algo que no se hace para ningún otro alimento.

Por último destacar que las metas alcanzadas en el terreno de Salud Pública y de productividad por parte de estos alimentos transgénicos serían muy difícil de alcanzar usando técnicas convencionales.

Además, más allá de lo comestible, los OMG tienen una importantísima aplicación cotidiana en la elaboración de fármacos, fermentos, detergentes, cosméticos o el algodón.

Llevamos casi 40 años conviviendo con los OMG: si hubiera algo objetivamente negativo en contra de ellos ya se habría observado y demostrado por la comunidad científica.

Y respecto a las dudas medioambientales y la pérdida de biodiversidad de la que se habla y se asocia al uso de los transgénicos, hay que recordar que esa pérdida se ha producido siempre, debido a la práctica habitual de los agricultores, al utilizar aquellos cultivos que mejor funcionan.

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Por el momento la aparición de los OMG no han planteado nuevos o mayores riesgos que aquellos derivados de la agricultura convencional. Además, para asegurar la pervivencia de las especies que desaparecerían, con o sin transgénicos, existen los bancos de semillas.

Lo que importa, por delante del debate medioambiental frente, es que se consuman siempre productos locales y de temporada. 

Ante cualquier duda, puedes escribirme en mis redes sociales IG: @gabidelfueyo

¡Muchas gracias por acompañarme un mes más!

Te invitamos a que despejes dudas y mitos ahora sobre los Alimentos Afrodisíacos.

Editado por Tania Lara para kena.com

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