A muchas nos ha preocupado que ante el confinamiento nos sucedan varias cosas, entre ellas, no movernos, comer por estrés y, claro, engordar. Pero no tiene que ser así… ¡puedes, incluso, bajar de peso!

No entiendo bien del todo el porqué, ja, pero no me odien si les digo que mis jeans me quedan flojos. Tengo varias teorías y aquí se las comparto.

Mis teorías para bajar de peso en cuarentena

Enfocarte en tu salud

Es en lo que yo me he enfocado: en estar saludable para que mis defensas estén fuertes y, en caso de tener que hacerlo, den la batalla a cualquier enfermedad (hasta del estómago). 

Entonces: hay que variar la dieta, comer de todos los grupos posibles y siempre recordar la meta: estar saludable. 

Divertirte

Ajá, tal como lo lees. Para bajar de peso el humor es básico. Porque hasta quemas más calorías al reírte. ¡Y qué decir de esos abdominales gratuitos que haces cuando te ríes hasta que «te duele la panza»! Ejercitas cada músculo del rostro y sí, del abdomen. 

¿Qué puedes hacer? Eso depende de cada gusto. Puedes ver películas divertidas, engancharte con alguna de las series que nosotros recomendamos en redes sociales, bailar con tu perro, leer algo divertido, hacer video conferencias con tus amigas, hacer concursos con tus hijos, intentar algo nuevo en la cama con tu pareja… ¡tú decides! 

Yo tengo un club de cine virtual que me da mucha alegría. Comentamos vía chat la película que estamos viendo nos reímos mucho. O lagrimeamos, depende, claro. Pero nos sentimos acompañadas y en serio, la pasamos bomba. 

¡Dormir bien!

Esta es una de mis favoritas de las teorías para bajar de peso en el confinamiento. Me levanto mucho más tarde que de costumbre, me acuesto más o menos a la misma hora y estoy mucho más descansada. Aumenté un aproximado de una hora de sueño profundo, lo cual me tiene de mucho mejor humor y todos sabemos que para bajar de peso sí tenemos que dormir.

Tener rutinas

Un básico para la sanidad mental. Yo te aconsejo: levantarte a una hora que no sea muy tarde (tipo 8, 8:30 am), bañarte, arreglarte y empezar tu rutina. Esto te da propósito. Ya sea que hagas home office o, si no tienes chamba, que te inventes algo. 

Pueden ser cursos online o mirar la serie, pero no «a ver hasta qué hora», no. Establece horarios incluso para comer. Esto es importantísimo a la hora del control de peso: comer a tus horas. También evita que estés picando todo el día, si estás ocupada, créeme que comerás menos. 

Hacer ejercicio

Antes de todo esto yo iba a nadar un par de veces a la semana y caminaba al menos 13,000 pasos al día. Ahora… ¿qué les digo? Bajé mi meta de 10 mil a 7 mil… y a veces ni a esos llego. Yo tengo una perrita a las que saco dos veces al día (antes lo hacía tres) y voy sola, evitando a la gente (porque respeto a doña Susana Distancia). La primera vez es más corta que la segunda, que trato sea bastante larga. Eso me ayuda a respirar -a través del cubrebocas- y mirar los árboles, además de moverme. Pero también cambié la natación por la yoga y encontré un canal que me encanta. La maestra suena como rusa, pero vive en Chile. Sus rutinas me gustan mucho y tiene unas para bajar de peso. 

Su canal es muy completo y tiene también para principiantes, meditaciones, etc. Hago estos y las rutinas para reforzar el sistema inmunológico. 

Cuidar tu salud emocional y espiritual

Entre las muchas «conspiraciones» que he escuchado sobre esta pandemia está una en la que se dice que lo que este momento requiere es que nos cuidemos a nosotros mismos, que volvamos a «ver hacia adentro». Así que la salud emocional y espiritual es indispensable. Puedes escuchar conferencias que te hagan bien, tomar terapia online (mira el link del final), leer algún libro de desarrollo personal, hacer oración, mirar misa online, ¡meditar! Cada quien tiene su manera de estar en paz y tranquila, ¡no descuides tu lado interior! Esto bajará muchísimo estrés y ansiedad que podría llevarte a comer de más o a la depresión. Además de que la fe da certeza, ¡y no tiene nada que ver con religión! Cada quien elige su camino espiritual. 

¡Darte permisos!

Ajá. Darte permisos de comer cosas dulces, por ejemplo. Sólo que ahí te hago algunas recomendaciones. Por ejemplo, si quieres helado, procura que sea uno de buena calidad o bien, que lo hagas tú. ¿Por qué? Te juro que yo siento que si como uno de los más premium no engordo, en cambio, si compro de los que me saben a pura grasa… ¡ni les cuento! Así también con los pasteles. Mejor hacerlos tú o bien, pedir de lugares donde sabes qué ingredientes usan. 

En cuanto los helados, yo he hecho este, receta de Laura Sainz: congelo plátano (tal cual se escucha), tengo fresa y mango congelado. Licúo un poco de dos frutas, con un poco de leche de soya (o de la que tengas) y listo. En serio, no necesita más azúcar. Al momento queda como smoothie y así se come delicioso y lo que sobre va al congelador. Queda un tipo raspadito que puedes ir comiendo con cuchara así: raspándolo. Te quitará toda la ansiedad y hasta estarás aumentando tus porciones de fruta del día. ¿Otro helado saludable? Compra los yogurs cremosos individuales y congélalos. Tal como lo de arriba, lo vas raspando y es delicioso. 

También come palomitas de maíz de vez en cuando, ¿por qué no?, algún chocolate sin azúcar (en todos lados hay varias marcas comerciales, pero en específico yo los tomo de la caja del súper el día que voy). Varía tu alimentación y no le tengas miedo a comer tortillas de maíz de vez en cuando, ¡unos taquitos de carne asada son una delicia! Y muy saludables. Aunque Anahí diga que las tortillas de nopal son saludables, ¡las de maíz son más! Están llenas de calcio y ¡así son los tacos tacos!, ja. 

Estas son mis conspiraciones secretas para bajar de peso durante el confinamiento, ¿te animas a intentarlo?

¡Suerte!

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